lunes, 11 de marzo de 2019

Resiliencia


El apagón eléctrico dura ya más de 96 horas en buena parte de Venezuela. Es una falla técnica catastrófica resultado de 20 años de cleptocracia chavista con la consiguiente nula inversión y finalmente negligencia en mantenimiento en la infraestructura de generación y transmisión de electricidad en el país. Sistema envidiable por cierto antes de que el socialismo del siglo XXI se lo cargase.

A esta crisis ahora se suma que todo lo demás empieza a fallar, es un «No Hay» que va en aumento: no hay agua corriente, no hay seguridad, no hay teléfono, no hay transporte público, no hay cobertura de celulares (móviles), no hay internet, no hay punto de pago con tarjeta de crédito/débito, no hay efectivo, no hay combustible, no hay alimentos, no hay servicio médico, no hay vuelos internacionales…

Acabo de escuchar en Radio Caracas Radio —vía Periscope (ya que su página web no transmite la señal) por un enlace que pudieron lanzar en Twitter— el programa #AquíSeHablaLibertad con Rocío Guijarro y Víctor Maldonado. Entrevistaron a Juan Carlos Rodríguez, ingeniero eléctrico venezolano y un tertuliano habitual en el programa porque llevan dos años entablando una conversación que abarca todo tipo de soluciones del sector privado a las deficiencias del sector público, concretamente el quiebre de la infraestructura eléctrica del país.

Juan Carlos Rodríguez se auto denomina como un «testigo de la resiliencia y del patriotismo de la empresa privada de este país» y está convencido que en «Venezuela hay suficiente profesional, competente para atender esta emergencia».

He transcrito la segunda parte de su entrevista y acompaño el texto con tweets llenos de testimonios de la catástrofe que se está viviendo en Venezuela debido a que la revolución chavista ha sido capaz de «destruir un sistema eléctrico, chico, y para hacerlo —un sistema eléctrico como el de Venezuela, que es un sistema robusto, es un sistema envidiable hecho de verdad, con dinero, con inversión, bien hecho, bien planificado— bueno, era difícil hacerlo, bueno, aquí está, ¡lo lograron!»

Lo que si hay, y también lo recogen los testimonios en Twitter, es que hay mucha solidaridad entre vecinos en estos momentos de gran incertidumbre y angustia.




Víctor Maldonado (min. 29:28): —Bueno, nosotros seguimos por 30 minutos más, extendido el programa «#AquíSeHablaLibertad», seguimos hablando con Juan Carlos Rodríguez. Juan Carlos

Rocío Guijarro: —Ingeniero eléctrico, por cierto.

Víctor Maldonado: —Ingeniero eléctrico, de eso sabe. Juan Carlos, ¿por qué tú crees que el régimen se niega a recibir colaboración y ayuda Humanitaria cuando el restablecimiento del servicio eléctrico requeriría las mejores cabezas venezolanas pero seguramente partes y repuestos que en este momento no están en el país y que habría que traer del exterior?

Juan Carlos Rodríguez: —Mira, la verdad es que yo creo que el problema es ideológico. Es que para ellos la revolución es más importante que el país. Y cuando eso sucede, pues, que ellos tengan que pedir ayuda y de alguna manera solicitar apoyo es también confesar, pues que, bueno, que esto fue un fracaso. Pero la verdad es que la revolución fracasó. Y eso es una verdad del tamaño, bueno,  de una montaña. Aquí nada funciona, aquí nada sirve. No funciona la luz, no funciona el agua, no funcionan las comunicaciones, no funciona el Metro. El sistema de salud, es pues, un desastre. Es decir, ¿cómo hemos llegado a esta situación en un país como Venezuela que tiene tantos recursos y tiene tantas posibilidades? ¿Eh? Es porque ideológicamente esta gente nos metió, pues en este tipo de, esto es como un experimento social de a ver como ¿qué sé yo?, me imagino debe haber en alguna parte un poco de muchachos, tú sabes, de éstos malos pensando «mira, ¿cómo hacemos las cosas peor todos los días? Vamos a ver como hacemos para amargarle la vida a la gente para ponerlos a sufrir más». Porque la verdad verdadera que esto aun queriéndolo hacer a propósito, ¡oye, es difícil de hacer! O sea, tú te pones a destruir un sistema eléctrico, chico, y para hacerlo —un sistema eléctrico como el de Venezuela, que es un sistema robusto, es un sistema envidiable hecho de verdad, con dinero, con inversión, bien hecho, bien planificado— bueno, era difícil hacerlo, bueno, aquí está, ¡lo lograron! Ahí está lo que pasó con PDVSA. ¿Tú sabes lo que era la sexta petrolera del mundo y tenerla ahora realmente en el estado de indigencia que está?

Rocío Guijarro: —Mira…

Juan Carlos Rodríguez: —O sea, la empresa que prácticamente mantiene al país.

Rocío Guijarro: —Exacto…

Juan Carlos Rodríguez: —Y bueno, si esto es normal en la revolución, bueno, imagínate tú, por eso no hay un país que haya realmente tenido, pues, este tipo de modelo económico y sociales que se ha desarrollado. Todos son países que están en la carraplana.

Rocío Guijarro: —Juan Carlos, una pregunta, soñando un poco, especulando un poco. ¿Cómo crees tú que se puede revertir este problema? ¿Quiénes serían los países que pudieran ayudarnos a que esta crisis se solvente lo más pronto? ¿Cuáles son las personas o los países o los técnicos más indicados que pudieran venir en un avión, en un helicóptero y pudieran resolver este problema?

Juan Carlos Rodríguez: —Primero, empezando por el principio Rocío, en Venezuela hay suficiente profesional, competente para atender esta emergencia. En el Colegio de Ingenieros, solamente en la academia de ingeniería está suficiente material gerencial y técnico y como no, todavía yo creo, sinceramente, que en esas empresas públicas hay personal operacional de nivel. Pero necesitan un plan de trabajo definido con inversiones existentes que no se las roben. Necesitan implementos de trabajo, implementos de seguridad, vehículos, etc., etc., etc., más gente que se siente a gerencia con conocimiento. No que este aprendiendo «como vaya viniendo, vamos viendo». Entonces, eso en primer punto. Indudablemente después, con el conocimiento de cuales son los equipos y las tecnologías que están instaladas uno tiene que buscar alianzas estratégicas de país a país. Ni siquiera con empresas, componendas, tú sabes, licitaciones. No mira, el país necesita que Alemania nos ayude, por ejemplo, con la Siemens o qué sé yo cualquier otra, necesitamos el apoyo para reparar, o para poner a punto un equipo «X». Y eso lo podemos hacer inclusive de acuerdo país a país, no puede haber a lo mejor una licitación de por medio por la emergencia. Pero no que sea con los intermediarios, amiguitos del otro y del otro, sino de país a país. Y tú ves que los países y que la comunidad internacional está presta, pues, está dispuesta a colaborar. Entonces, bueno, depende Rocío de qué tecnología estemos hablando y qué sistemas vayamos a recuperar. Porque no es lo mismo Tocoma que Planta Centro. ¿No sé si me comprendes con el punto de vista tecnológico?

Rocío Guijarro: —Claro, claro.

Juan Carlos Rodríguez: —Entonces, dependiendo de lo que podamos recuperar en el menor tiempo posible pues nos sentamos con el país que tenga la tecnología y buscamos un modelo de negocio que permita ellos, inclusive inviertan dinero porque dinero no hay en Venezuela. ¿Tú ves?

Rocío Guijarro: —Así es.

Víctor Maldonado: —Ahora, Juan Carlos, ¿por qué razón…? Yo he estado pendiente de tu empresa, JCR Ingenieros, sé que están de emergencia desde el mismo jueves en la tarde [jueves 7 de marzo 2019]. Que han prestado servicio. Ustedes seguramente no se han parado, muchísimas máquinas de alterno suministro de energía. ¿Qué nos puedes contar tú de esos también venezolanos que están dispuestos las 24 horas a dar los suyo, no?

Juan Carlos Rodríguez: —Mira, yo soy un testigo de la resiliencia y del patriotismo de la empresa privada de este país. Tú sabes muy bien Víctor, que me conoces —y Rocío también que me han invitado gentilmente a participar en muchos foros y en charlas— nosotros tenemos desde hace ya algunos años hablando de soluciones privadas al problema eléctrico. De hecho ese concepto creo que inclusive lo inventó Rocío en una charla que hicimos que llamamos «hágase la luz» hace ya unos dos años atrás en CEDICE, si mal no recuerdo Rocío.

Rocío Guijarro: —Si, si [risas].

Juan Carlos Rodríguez: —Tú me echarás el cuento después. Tú eres la autora de esa frase.

Rocío Guijarro: —Si, si «Hágase la Luz y la Luz se Hizo». Bueno, no soy yo la autora, eso lo dijo un Señor muy importante [risas].

Juan Carlos Rodríguez: —No, no, yo lo sé, pero lo que estoy hablando de soluciones privadas…

Rocío Guijarro: —Ah si, a problemas públicos: sistema eléctrico , agua, exacto.

Juan Carlos Rodríguez: —…a problemas públicos. Lo llevamos al sistema eléctrico en particular.

Rocío Guijarro: —Exacto.

Juan Carlos Rodríguez: —Porque es que lo privado y los particulares han tenido que agarrar el toro por los cachos porque como sabemos que con el gobierno no se puede contar para esta solución, ¿me entiendes? Porque vamos poco a poco ya inclusive no caotizando sino anarquizando los servicios públicos, pues las soluciones privadas eran, cónchale, la alternativa que podía tener cualquier empresa, industria o comercio, o residencia también, para más o menos palear esta situación. Pero estos son sistemas, Víctor, que no son permanentes. Son sistemas para utilizarlos, tú sabes, por tiempo definido, bueno, porque necesitas combustible, porque necesitas hacerle mantenimiento, porque tú no lo puedes prender dos días seguidos a ningún motor porque lo fundes. Es decir, tienen sus limitaciones. Son para momentos de contingencia, pero esta contingencia prácticamente ahora es permanente. Esto es otra cosa.

Víctor Maldonado: —Bueno, la verdad es que la situación sigue siendo pero muy complicada. Una última pregunta ¿cuál es el requerimiento de energía que se necesita para traer agua a Caracas? Nos decía una oyente, «bueno, en medio de un apagón pretender de que haya agua en Caracas porque no hay forma de que el sistema de bombas suba el agua» ¿no?

Juan Carlos Rodríguez: —No, al contrario. Si hay que exigirle que funcione el Metro, que funcione el agua, que funcionen los teléfonos, los hospitales, porque si no pudieron trabajar en lo macro, es decir en el Guri, en el Sistema Interconectado, en Planta Centro, en Tocoma, por las razones que fueran. ¡Cónchale! ¿Cómo es posible que tampoco hayan invertido en los sistemas de energía de respaldo micro?  ¿Ves?, puntuales de por lo menos un hospital, del Metro de Caracas. ¿Dónde tú ves, en qué país del mundo tú ves a gente caminando por los rieles en un Metro? O sea, eso no existe. ¡Esto parece que nos han llevado a la época de las cavernas, chico! Técnicamente hablando esto no debería ocurrir, nunca, bajo ninguna circunstancia. Porque dinero ha habido, Víctor y Rocío, dinero hubo bastante. ¿Me entiendes? Pero ni siquiera repararon lo micro.

Víctor Maldonado: —Así es. El «no» han gobernado por muchísimo tiempo. Esta revolución socialista del siglo XXI nos ha dejado en el abandono.



















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