sábado, 21 de marzo de 2026

El 90% del país no quiere saber nada de chavismo

Plaza de España, Madrid, 8 de julio 2017 ©Juan E. Mayoral
 
Me interesó mucho la entrevista de Emilio Figueredo a Marcel Granier en el canal de YouTube.com de @AnalíticaTV. En especial lo que contó Marcel Granier sobre el origen y trayectoria del canal de televisión venezolano, Radio Caracas Televisión —RCTV— que él dirigió y a la que dedicó su vida profesional desde 1969.

Ahora que nos planteamos una transición política en Venezuela es relevante la conversación sobre RCTV y Radio Caracas Radio —RCR—, empresas de comunicación del grupo 1BC,  porque fueron silenciadas por el régimen chavista, primero por Chávez y luego por Maduro.

En 2007 se revocó a RCTV la concesión de transmisión en canal abierto, en 2010 el régimen la sacó de las cable operadoras del país. RCR, fundada en 1930 por William H. Phelps jr, fue sacada de la radio AM y finalmente CONATEL la cerró como medio digital en abril 2019.

En palabras de Marcel Granier:
El 90% del país no quiere saber nada de chavismo, ni de madurismo, ni de comunismo, ni de ninguna de esas cosas. Pero no haya cómo zafarse de eso. Fíjate que la única manera después de 27 años de oposición donde yo creo que se ensayaron todos los modelos posibles de oposición a un régimen, la gente no pudo. O sea, una vez que un gobierno se atornilla, es muy difícil salir de él. —Marcel Granier

Más abajo transcribo una entrevista que hizo Marcel Granier en 1983 —en su programa de RCTV semanas después del Viernes Negro— a Carlos Rangel, periodista e intelectual liberal venezolano, donde hace constatar la crisis económica de los gobiernos socialistas de la IV república y responsabiliza a sus líderes políticos

No es que sean malvados que han hecho esto a propósito. Todo lo contrario, son hombres democráticos, bien intencionados que han querido hacer bien y sin embargo estamos en esta crisis muy grave, mucho más grave de lo que se está diciendo y que podría llevarnos quién sabe a donde. —Carlos Rangel

Bueno, ya se sabe a donde nos ha llevado y esta vez a manos de personas viles y malvadas. El daño del chavismo/madurismo/delcyismo al país no tiene precedentes históricos en su capacidad de destrucción de una sociedad en una nación llena de recursos naturales.  

Yo digo que los socialistas, como cada vez fracasan, entonces son como gente que exhorta a alguien diciéndole que puede volar, y lo convence o lo empuja ¿no? a que se tire de un segundo piso y esta persona se rompe las piernas, naturalmente. Entonces le dicen que lo que pasa es que no se tiró de suficientemente alto y lo quieren llevar al piso 10 y repetir la operación. —Carlos Rangel

Los políticos socialistas-demócratas de la IV nos convencieron saltar de un segundo piso. El Chavismo durante 27 años lanzó a una nación del décimo piso. La metáfora se vuelve cruel y real porque recordamos la memoria del concejal Fernando Albán que vilmente fue ejecutado por sus captores durante su detención ilegal y arbitraria al ser lanzado desde el décimo piso de la sede central del SEBIN en Plaza de Venezuela, Caracas.

¡Transición Ya! ¡Democracia ya! El 90% del país no quiere saber nada de chavismo.

Emilio Figueredo, Director de Analítica: —Ahora, Marcel, si para cerrar el programa que ha sido interesantísimo y provocaría seguir hablando, si hoy quisiera una frase para Venezuela, ¿qué dirías tú que fue RCTV?

Marcel Granier,  exdirectivo de Radio Caracas Televisón (RCTV): —Mira, había un lema que usamos mucho, que era «un amigo es para siempre». Siempre procuramos estar con la gente, atentos a las necesidades de la gente, conscientes de que la gran mayoría no tiene la posibilidad de hacerse oír, no tiene la posibilidad de hacerse sentir. Eso lo estamos viviendo en Venezuela ahorita. El 90% del país no quiere saber nada de chavismo, ni de madurismo, ni de comunismo, ni de ninguna de esas cosas. Pero no haya cómo zafarse de eso. Fíjate que la única manera después de 27 años de oposición donde yo creo que se ensayaron todos los modelos posibles de oposición a un régimen, la gente no pudo. O sea, una vez que un gobierno se atornilla, es muy difícil salir de él. O sea, para salir del nazismo fue necesaria la Segunda Guerra Mundial. Para salir del comunismo fue necesaria la desarticulación total de la economía y del y de la estructura de ese sistema. O sea, es muy difícil salir de un régimen totalitario. Mira, ahí lo lo vemos. Cuba es un ejemplo todavía más patético que el de Venezuela, porque no son 27 años como en Venezuela, son 60 años. Cuba llegó a ser uno de los países más prósperos de América y con más porvenir. O sea, si tú comparas Cuba en el año 59, cuando llega Fidel Castro con Hong Kong o con Singapur o con Corea del Sur, ¿no? Esos tres países, Hong Kong, Singapur y Corea del Sur sumados, no representaban nada comparado con lo que Venezuela representaba. Hoy en día, entonces, el poder destructivo de las ideologías izquierdizantes que en realidad, mira, en muchas de las cosas yo pienso que más que izquierdistas son fascistas.

Emilio Figueredo: —Estoy de acuerdo contigo completamente.

Marcel Granier: —Porque ellos han permitido...

Emilio Figueredo: —eso lo dice Hannah Arendt, ¿oíste?

Marcel Granier: —¿Perdón?

Emilio Figueredo: —Eso lo dijo Hannah Arendt.

Marcel Granier: —Sí.

Emilio Figueredo: —Que eran el anverso y el reverso de una misma...

Marcel Granier: —Es la misma moneda. Sí. Y zafarse de eso es muy difícil. Fíjate que para zafarse del fascismo hubo que destruir prácticamente a Alemania y a Italia para después tener que reconstruirla, pero aprendieron la lección. O sea, ni en Alemania ni en tanto en Alemania como en Italia, hasta hace muy poco la gente no quería saber más nada ni de comunismo, ni de fascismo, ni de nazismo. Pero los gobiernos malos terminan permitiendo el surgimiento de nuevas corrientes afines con eso. El caso de de Cuba es patético, como te digo ahí, que en 60 años la sociedad no haya logrado zafarse de ese horror, pero ese es el poder de esas dictaduras. El totalitarismo, además, es un fenómeno único exclusivo del siglo XX.

Emilio Figueredo: —No. Y el único que el único que se que que no que se salió de una manera inteligente fue el franquismo. ¿Ah?

Marcel Granier: —Sí.

Emilio Figueredo: —Bueno, Marcel, muchísimas gracias. Creo que..

Marcel Granier: — No, gracias a ti.

Emilio Figueredo: —... fue una entrevista inicialmente accidentada, pero después perfectamente realizada. Y como siempre, yo al terminar este programa anuncio cuál es el próximo y uno que creo que te va a interesar también a ti y al público. Este próximo jueves a las 5 de la tarde tenemos un interesante análisis que cuyo tema es «La Constitución del 99, Camisa de Fuerza para el Régimen» y los ponentes son Allan Brewer Carías y Tulio Álvarez. ¿Ah?

Marcel Granier: —Bueno, tienen unos ponentes de lujo en un tema super interesante.

Emilio Figueredo: —y la camisa de fuerza es verdad, o sea...

Marcel Granier: —Sí.

Emilio Figueredo: —...porque la han anclado, la están violando y pretenden violarla aún más a pesar de que es una obra que viene de ellos. ¿Ah?

Marcel Granier: —Sí, pero eso era de la boca para afuera.

Emilio Figueredo: —Sí. No, porque en la Constitución hay algunas cosas que están bien, pero que sobre todo la parte de derechos humanos, pero es que no han cumplido ninguna.

Marcel Granier: —Nada, nada.

Emilio Figueredo: —O sea, no respetan, no respetan su propia Constitución.

Marcel Granier: —Sí, lamentablemente.

Emilio Figueredo: —Bueno, bueno, vamos adelante. Yo tengo esperanza de que estamos andando en un buen camino, aunque sea laborioso, lento y a veces la gente no lo entiende, pero yo sí creo que la ruta, la ruta ya está trazada tanto en Venezuela como en Cuba. Bueno, gracias.

Marcel Granier: —Ojalá que así sea. Bueno, hasta luego. Gracias. Muchas gracias.

Emilio Figueredo: —Gracias a ti.


Marcel Granier, RCTV en 1983: —Carlos, ¿a qué atribuyes tú esa idea que existe en todos nuestros dirigentes políticos de que el socialismo es la solución? De que con el socialismo está el progreso, está el adelanto, y está la libertad. Cuando la demostración más palpable es ver en lo que han resultado esos programas. ¿Por qué crees tú que se empeñan en esa fórmula? Y así vemos a Acción Democrática pregonando un socialismo democrático, a COPEI un socialismo cristiano y al MAS hasta hace poco un socialismo marxista, ahora me parece están intentando parecerse más a Acción Democrática.

Carlos Rangel [1929-1988]: —Bueno Marcel, lo atribuyo al atraso con la que las ideas nos llegan a Latinoamérica y al atraso de los políticos, en general, en el mundo entero con relación justamente al tema del socialismo. Ese atraso no es particular a América latina, vemos como en Francia hay un gobierno socialista haciendo verdaderos desastres, ¿no? A mí me decía Federico von Hayek [Friedrich August von Hayek 1918-1992, Nobel de Economía 1974] en una entrevista que yo le hice en Caracas [17/05/1981] y que está publicada como apéndice de mi más reciente libro del tercermundismo, que los políticos siempre están un poco a la saga, van detrás de las ideas. Que el socialismo fue una idea extraordinaria, fue una ambición grandiosa, usar la inteligencia para organizar a la sociedad a la perfección. Que entusiasmó prácticamente a todo el mundo pero que hoy en día es una idea que está en bancarrota, evidentemente pues. Ya da risa ver las revistas de izquierdas francesas, por ejemplo, como están consternados estos periodistas con los resultados concretos que ha hecho Mitterrand [François Mitterrand 1916-1996, 21 presidente de la república francesa 1981-1995]. Pero que siempre hay un desfase que hay un momento en que una idea está en auge y los grandes intelectuales, como Marx [Karl Marx 1818-1883] por ejemplo, que sin duda alguna es un grandísimo pensador impulsan esa idea de una manera importante, que es lo que ocurrió con el socialismo, idea que no era de Marx pero que Marx la formuló de una manera la más poderosa posible. Luego esa idea, sí es atractiva. conquista la sociedad. Y conquista una cantidad de gente como periodistas, como maestros de escuela, los que llama Hayek «diseminadores de ideas de segunda mano». Y entonces eso se enseña en las escuelas y está implícito, está entre líneas e toda la información que uno lee en los periódicos, etc. y los políticos desde luego, se apoderan de esa idea, que ha ocurrido con el socialismo. Luego los verdaderos intelectuales, los creadores, la gente que persiste en pensar originalmente y no en trillar surcos ya hechos, se dan cuenta que esa idea por alguna razón no corresponde al momento o está equivocada o requiere reformulación. Pero pasa un tiempo antes que esto vuelva a conquistar el cuerpo social y es lo que está pasando con la reacción, es decir, la palabra no es incorrecta aunque hoy en día tiene un tinte peyorativo, o la reacción contra el socialismo es una reacción de un cuerpo que se quiere defender de la enfermedad. Esta reacción contra el socialismo es hoy en día el pensamiento de los más lúcidos y más importantes pensadores de nuestra época, desde hace 50 años, desde hace 40 años, [...], el mismo Hayek, etc. [...], [...], una cantidad de señores quien se les ha querido ridiculizar cuando evidentemente su pensamiento es el pensamiento moderno. Y ya, otros intelectuales jóvenes de otro nivel se han dado cuenta de que esto es así, pasará tiempo antes de que los «diseminadores de ideas de segunda mano», maestros, los profesores universitarios, los periodistas y finalmente los políticos se den cuenta de lo que está pasando. En Venezuela tú tienes razón, tenemos dos grandes partidos socialistas que están en desacuerdo sobre quién ejerce el poder pero en el poder siguen políticas muy semejantes que nos han traído a donde estamos.

Marcel Granier: —Ahora, el fracaso de esas políticas que se evidencia con la crisis del 18 de febrero [1983, Viernes Negro] como se le ha llamado debería mover a esos dirigentes políticos a la reflexión. El hecho de que durante los últimos, sobre todo los últimos diez años se haya seguido ese modelo tan intervencionista de Estado, de un Estado omnipotente, megalómano, obeso de paso porque ya no se da abasto con la cantidad de cosas que abarca. El hecho de que ese sistema haya fracasado debería llamarlos a la reflexión y hacerlos buscar nuevas fórmulas. Sin embargo, cuando uno ve los planteamientos que se están haciendo en est campaña electoral tanto por parte de Acción Democrático como por parte de COPEI, como por parte de la izquierda, se encuentra que no, que están proponiendo más purgante del mismo que hemos estado tomando.

Carlos Rangel: —¿Más de lo mismo? Así es. Eso pasa con los socialistas.

Marcel Granier: —Es como un tipo que quiere salir de un hueco cavando cada vez más.

Carlos Rangel: —Sí, yo uso otra metáfora. Yo digo que los socialistas, como cada vez fracasan, entonces son como gente que exhorta a alguien diciéndole que puede volar, y lo convence o lo empuja ¿no? a que se tire de un segundo piso y esta persona se rompe las piernas, naturalmente. Entonces le dicen que lo que pasa es que no se tiró de suficientemente alto y lo quieren llevar al piso 10 y repetir la operación. En Venezuela está pasando una cosa que tiene una explicación sencilla. Las cosas complicadas no siempre pero a veces tienen explicaciones sencillas. ¿En Venezuela que es lo que nos ha propuesto nuestra clase política? Desde hace 25 años y aún antes ¿qué es lo que nos está proponiendo los protagonistas de la política Venezolana post Gomecista? Nos están proponiendo, nos han estado proponiendo durante 50 años, no son 25 sino 50 años, la justicia social, el desarrollo económico, liberarnos de la dependencia petrolera, descentralizar el poder, descentralizar el desarrollo, dar educación a todos los niños, que todos los venezolanos coman bien, que el país tenga una segunda independencia nacional esta vez económica, etc. etc. Miramos entorno a todo esto que nada se ha cumplido, que el país hoy, aunque ha manejado gigantescas sumas de dinero, aunque estos señores tienen muy buena voluntad, que es lo que debería hacerlos reflexionar. No es que sean malvados que han hecho esto a propósito. Todo lo contrario, son hombres democráticos, bien intencionados que han querido hacer bien y sin embargo estamos en esta crisis muy grave, mucho más grave de lo que se está diciendo y que podría llevarnos quién sabe a donde.

Marcel Granier: —¿Cuál es, y que más adelante me comentarás, que es adonde crees tú que...?

Carlos Rangel: —¿Cuál es la explicación? Tiene que haber algo muy equivocado en el modelo de desarrollo económico y [...], cosa que por lo demás todo el mundo admite, de izquierda o derecha, o de izquierda-izquierda porque aquí no hay derecha por lo visto, se dice «el modelo de desarrollo ha sido equivocado». Pero nadie dice, por lo menos en la clase política quienes manejan el país cual es la equivocación. La equivocación ese ese famoso capitalismo de Estado, expresión que algunos de nuestros dirigentes usan con una especie de orgullo como si fuese una cosa muy buena cuando es una maldición. Venezuela, como toda América latina heredó muchas cosas malas del imperio español y entre una de las malas herencia está esa tradición del imperio español de que en los bienes del subsuelo pertenecen al rey y en la república pues la gobierno. En países donde el petróleo era propiedad del dueño de la tierra donde está ese petróleo la riqueza petrolera se diversificó de una forma automática y escuchen bien esto que voy a decir, no es que los dueños de la tierra donde se está el petróleo fuesen invariablemente enriquecidos, no, fueron los promotores, los empresarios, los que supieron crear grandes empresas, los que supieron diseñar tecnología para usar ese recurso hace cien años no era si no una cosa que ensuciaba el agua de los ríos, que es el petróleo. Y entonces se nos objeta que ¿cómo vamos a hacer? Qué maravilla que en Venezuela haya sido el gobierno el representante de todos nosotros, el Estado, el que ha sido beneficiario, usufructuario de esas riquezas, porque si la ley aquí fuese como la ley anglosajona habría una cantidad de ricos. Bueno, yo digo lo siguiente, ¿no hay ricos del petróleo en Venezuela? Repito, ¿no hay ricos, no hay multimillonarios del petróleo en Venezuela? Si lo hay, pero ¿quienes son? Son los funcionarios públicos ladrones que han transferido esa riqueza de las arcas del Estado a sus bolsillos. Porque aquí, curiosamente es una de las maldiciones de los socialistas, se ve la riqueza privada, la riqueza bien habida, la riqueza habida en negocios —palabra que no tiene nada de preyorativo aunque en Venezuela se le da— como una cosa escandalosa ¿no? A Eugenio Mendoza jamás le perdonaron qué vale con su dinero cuando era un verdadero filántropo. Y en cambio vemos a los ladrones del dinero público, que todos sabemos quienes son, paseándose por las calles y lo que es peor, por los salones se Caracas saludados y estimados por todo el mundo. Hay demasiado enfermo, demasiado corrompido en el sentido correcto de la palabra. De manera si no hubiera sido por esa herencia legal española que le ha dado al Estado, es decir a los gobiernos toda esa riqueza para que dispongan de ella a su antojo no estaríamos donde estamos. El capitalismo de Estado ha significado que en el moment actual la mitad del ingreso petrolero se va en pagar sueldos de funcionarios y la otra mitad en pagar las deudas y los intereses de las deudas causadas por empresas del Estado que son una calamidad. Y no se crea, por cierto que es por incompetencia de los venezolanos que las empresas del Estado aquí pierdan dinero. Donde quiera, las empresas del Estado pierden dinero...