viernes, 15 de febrero de 2019

Manto parte 2

En la entrada anterior transcribo la primera parte de la entrevista de Radio Caracas Radio #Y Así Nos Va a Alex Boyd, periodista venezolano donde ofrece su opinión sobre el «manto de silencio» que existe en Venezuela en torno a la corrupción.

Manto de Silencio (primera parte)


A continuación ofrezco la transcripción del resto de esta entrevista.  En palabras de Alek Boyd, el «manto de silencio» "tiene que ver con la idiosincrasia nuestra y hasta que Venezuela y la sociedad venezolana en su conjunto no se den cuenta y no asimilen lo pernicioso de la permisividad para con la corrupción pues Venezuela va a seguir siendo una república bananera hasta, bueno, por secula seculorum."



Nehomar Hernández (min 18:20): —…De vuelta en «Y Así Nos Va». Yo quisiera retomar lo que dejaba en el aire Daniel
Daniel Lara: —Si. 
Nehomar Hernández: —La pregunta, creo que tú querías insistir es ¿qué ha pasado? que —ya se lo asomabas a Alek, a Alek Boyd nuestro invitado del día de hoy, hace algunos minutos— ¿qué ha pasado que el manto de silencio sigue? Y yo quiero aterrizar con un caso en particular conectando con los casos particulares que estaba mencionando Alek Boyd. Por ejemplo, caso Globovisión. Cuando Globovisión cambió de manos del señor Zuloaga y el señor Alberto Federico Ravell —y se me olvida el tercer propietario, creo que era parte de la junta directiva— a manos del señor Gorrín, el señor Cordero y el señor Perdomo, bueno, aquí se suscitó un escándalo que duró tres días, o dos días. 
Alek Boyd: —[risa] 
Nehomar Hernández: —…Después vimos que la gente que se escandalizó por la abrupta compra del medio de comunicación que hasta entonces era más visto por la oposición venezolana y que era el referente en cuanto información de la oposición venezolana. Bueno, de alguna manera empezó una especie de connivencia o hibridación hacia figuras del chavismo y figuras de la oposición. Entonces todo el mundo quería seguir yendo a Globovisión y no había sanción moral con eso. La gente se olvidó del escándalo de la compra. Hasta hace un mes, o dos meses que salen investigaciones fuera de Venezuela —porque en Venezuela no pasa nada en término de Estado de Derecho ni de justicia— y entonces se dice «mira, el señor que es propietario de ese medio está metido en un guiso de tales y cuales magnitudes» ¡y todo el mundo se escandaliza! Pero en el fondo yo siento, Alek, que todo el mundo lo sabía pero a nadie le importaba. ¿Qué pasa con esos casos que la gente relativiza? Creo que nosotros somos expertos en relativizar el mal ¿no? 
Alek Boyd: —Bueno, yo diría que y lo he dicho desde hace mucho tiempo —¿no?— yo creo hay en Venezuela un problema gravísimo de ética y de moral. Yo creo que en realidad la crisis que nos afecta y que nos ha traído a donde estamos es que hay una profunda falta y carencia de valores éticos y de principios morales en la sociedad venezolana en general. Esto no aplica solamente a los chavistas o a la oposición o a la gente educada, la gente no educada. No, no, esto no tiene nada que ver con nada de eso, con estrato social. Esto tiene que ver con la idiosincrasia nuestra y hasta que Venezuela y la sociedad venezolana en su conjunto no se den cuenta y no asimilen lo pernicioso de la permisividad para con la corrupción pues Venezuela va a seguir siendo una república bananera hasta, bueno, por secula seculorum. Que no hay otra alternativa, no hay otra opción. Cuando tú tienes que oposición y gobierno se dan de la mano y todos están haciendo negocios y pretendiendo que no está pasando nada. Cuando tú tienes que todo el estamento mediático del país deja de denunciar las cosas que tiene que denunciar. Cuando tú tienes que, bueno, que el periodismo de investigación es algo completamente incipiente en Venezuela, es algo que lleva dos, tres, cuatro años máximo. Es decir, si la controlaría social no funciona, si la independencia de justicia no funciona, si las cortes no funcionan, si los cuerpos policiales no investigan, si los políticos tampoco están interesados, entonces ¿tú me dirás a mí cómo se le pone un parado a esto? Es imposible. 
Daniel Lara: —Bueno, Alek, fíjate que tú comentabas y lo has mencionado varias veces de esa explicación de la oposición y los metes a todos en el mismo saco, dices «todos son iguales». ¿No ha habido una sola decepción? Tú tienes, cuando tú dices que «todos los opositores, los dirigentes opositores han estado metidos en las redes de la corrupción» ¿dónde los has encontrado? La radiografía que has hecho ¿dónde están y quienes son? 
Alek Boyd: —Bueno mira, yo obviamente sería ignorante e irresponsable de mi parte nombrarlos a todos puesto que yo no los he investigado a todos. Porque soy un solo hombre y no tengo tiempo para investigarlos a todos. Pero lo que te puedo decir es que a los que si les vengo siguiendo la pista desde hace mucho tiempo, ¡oye, no me he encontrado al primero que esté limpio! No me he encontrado a uno. Que yo diga «bueno, este señor o esta señora está inmaculado». Ni uno. Entonces, no sé por qué se da la casualidad que a medida que tú ahondas en todas estas carreras políticas, en todos estos líderes emergentes, en toda esta gente que salen y de repente están por todas partes yo la primera pregunta que siempre me hago es ¿y cómo vive esta gente? Es decir, ¿cómo se pagan esa calidad de vida que llevan? Porque un sueldito —a mí que me disculpen— pero un sueldito de congresista o de gobernador en Venezuela no da para andar viviendo como anda viviendo esta gente. 
Nehomar Hernández: —¿Cuál es el proceso típico, Alek, de cooptación de un empresario corrupto a un político corrupto? ¿Cómo se produce esto? 
Alek Boyd: —Bueno, en términos hípicos «aquí todo el mundo está jugando a ganador y a placer», entonces evidentemente… 
Nehomar Hernández: —Pone real en todos lados. 
Alek Boyd: —Claro, ellos necesitan estar, tener a todo el mundo contento en caso que algunos de estos políticos en algún momento se convierta en relevante, se convierta en importante, léase «tenga contraticos para darme» [tenga contratos]. Entonces, obviamente, bueno, yo le tiro un, tú sabes, un mendrugo por aquí, y lo dejo que se monte en mi avión privado por allá y es muy barato. Es muy barato corromper a la política venezolana. Aquí no estamos hablando —esos setecientos mil millones de dólares que estábamos hablando hace un rato— esos no están en los bolsillos de los políticos en Venezuela. No, no, esos están en los bolsillos de gente como Raúl Gorrín, como Danilo Díazgranados, o como los bolichicos de Derwick, como los hermanitos Oberto. Es decir, esa es la gente que tienen o que se han llevado mascadas importantes de dinero de Venezuela y ellos obviamente —como alguien me decía en estos días— si tú tiene mil millones de dólares, si tú te has robado mil millones de dólares ¿qué te cuesta a ti tirarle dos, tres mil dólares a un político aquí, otros dos, tres mil dólares a otro político más allá? Que en Venezuela hoy día, con el estado de cosas que hay económico, y con el mercado negro y toda esa cosa, es una fortuna. ¿Tú te puedes permitir como «empresario» —entre comillas de estos boliburgueses que abundan ahora en Venezuela— es muy fácil tener para ellos a la clase política entera cooptada. Entera, que es muy barato. 
Daniel Lara: —Ahora Alek, dentro de todo esto en cuanto a los casos que tú si has investigado ¿con qué nombres de opositores te has encontrado? 
Alek Boyd: —Bueno mira, lo que hablábamos hace un par de días en Twitter ¿no? El famoso caso de Henry Ramos Allup. Henry Ramos Allup secretario vitalicio de Acción Democrática es un tipo que se hizo famoso en Venezuela hasta donde yo entiendo precisamente por denunciar la corrupción. ¡Eso es lo más cojonudo de todo! Por denunciar la corrupción. Henry Ramos Allup saltó a la palestra, tú sabes, como el abanderado y tal y qué sé yo. Entonces, ¿con quién está casado Henry Ramos Allup? ¿Quién es el suegro de Henry Ramos Allup? ¿Quién es el cuñado de Henry Ramos Allup? ¿Con quién trabajan los hijos de Henry Ramos Allup? Entonces, tú empiezas a tirar de ese hilo y tú te encuentras que tenemos un individuo aquí que supuestamente es el adalid contra la corrupción en Venezuela y se casó con la hija de uno de los «doce apóstoles» de Carlos Andrés Pérez, Franco D’Agostino, uno de los tipos más corruptos que ha habido en Venezuela, la Venezuela contemporánea. Y no contento con eso, el cuñadito es Francisco D’Agostino. Imagínense ustedes, nada más y nada menos que Francisco D’Agostino. No solamente tiene un dedo metido en el tema de Derwick, es de paso yerno de Victor Vargas, el banquerito del chavismo. Es de paso socio de Oswaldo Cisneros, otra de las familias insigne y profundamente corruptas que hay en Venezuela. Entonces, bueno, esa es la familia del tipo. ¿Qué podemos esperar entonces del secretario vitalicio? ¿Tú crees que él va a investigar? O mejor dicho, cuando la oposición ganó la Asamblea Nacional, o la mayoría en la Asamblea Nacional, se formó una comisión allí anti corrupción. No sé si ustedes se acordarán de eso. 
Nehomar Hernández: —Claro, claro. 
Alek Boyd: —Y yo tuve la oportunidad de conversar con Freddy Guevara al respecto. Yo me le puse a la orden a Freddy Guevara para lo que ellos necesitaran. Yo dije «oye, yo no he hecho mucho pero lo que yo he hecho y la información que yo he recabado está a su orden y disposición para lo que ustedes necesiten». Y lo primero que le pregunté a Freddy fue «oye, Freddy, ¿lo tuyo es en serio o es una guachafita?» y él me dijo «pero ¿a qué te refieres?». Dije «bueno, si tú eres el presidente de esta comisión al primer individuo que hay que investigar es a Henry Ramos Allup» y la respuesta de Freddy Guevara fue «no, no, a Henry Ramos Allup no lo podemos investigar porque tenemos un pacto político con Henry Ramos Allup y somos aliados y por ende no vamos a tocarle mucho, tú sabes, a la familia» y tal. Entonces, eso te da a entender muy rápida y claramente el por qué de la situación en Venezuela. 
Daniel Lara: —O sea, Freddy Guevara te dijo tan temprano como el 2016 que ellos no podían investigar a Henry porque tenían un pacto con él. Es decir que ¿aquí la investigación sobre la corrupción sigue cubierta en función de pactos políticos? 
Alek Boyd: —Bueno, pero por supuesto. ¿Tú no has visto el hashtag de « #ConMisCorruptosNoTeMetas »? Eso es una verdad como una catedral. 
Daniel Lara: —¡Claro que lo he visto porque lo inventé yo! 
Alek Boyd: —Bueno, perfecto… 
Daniel Lara: —[carcajada] 

Alek Boyd: —Por eso te lo digo. 
Daniel Lara: —Pero fíjate algo, hay algo, Alek —cuando vamos a hacer otro corte comercial— hay algo que seguramente tú te has encontrado y que nos hemos encontrado todos los que de alguna manera que hemos hecho recorridos por los periódicos de este país, de Venezuela, de hace mucho tiempo. Que se repiten los nombre de los corruptos. O sea, que tú te consigues que a los que eran corruptos en los años ’70, eran corruptos en los ’80, en los ’90, llegó el chavismo y continuó. Y además de eso no hubo un solo juicio por corrupción del chavismo en contra del régimen caído supuestamente. Al regreso de los comerciales quisiera que habláramos de esto porque ¿como es eso que sobreviven? Será que los corruptos venezolanos son una raza especial? Que no les cae un meteorito, son más resistentes que los dinosaurios. 
Nehomar Hernández: —[risas]. 
Daniel Lara: —Vamos a ir al corte, ya venimos con más de esta conversación con el periodista venezolano Alek Boyd. (Min. 28:53)


Nehomar Hernández (min 30:58): —Se dice que en su momento…
Daniel Lara: —Continuamos…
Nehomar Hernández: —Así es, Daniel. Se dice que en su momento cuando se cimentó la democracia venezolana —muy imperfecta pero democracia al fin— Betancourt pensó en crear una fuerte clase empresarial nacional que de alguna manera sustituyese a la antigua clase empresarial que en algún momento le había arrimado el hombro a Marcos Pérez Jiménez y al gomecismo inclusive. De esa manera entonces surgieron algunos grupos económicos en Venezuela, muchos de ellos muy productivos por cierto. Luego hay una leyenda que habla incluso de un enfrentamiento entre Betancourt y Carlos Andrés Pérez porque Carlos Andrés Pérez justamente se rodeó de un grupo que en la cultura popular se conoció como lo que Alek acaba de referir el grupo de «Los Doce Apóstoles». Y entonces se dice que estos grupos, más que productivos fueron grupos que lo que buscaban era medrar dentro del Estado venezolano y de allá hasta acá, bueno ha corrido muchísima agua. Y entonces uno empieza a ver nombres, como por ejemplo los que se han acuñado en tiempos recientes como el de llamados «bolichicos». De tal manera que lo que ocurre es que en cuarenta, cincuenta años de historia en Venezuela siempre hay como nuevos grupos empresariales —si es que cabe el término «empresario»— o grupos económicos que se arriman al poder porque lo que buscan es medrar dentro del Estado venezolano frente a una cultura económica que te hace prácticamente dependiente del presidente de turno para obtener contratos y todo lo demás. Alek, si uno se pone a preguntarse sobre esos grupos que Daniel dice que parecen como dinosaurios, ¿son los mismos de ayer? ¿Son una hibridación con grupos nuevos que han emergido en estos veinte años? Y ¿por qué? ¿Qué pensó Chávez cuando dejó que tanta gente se hiciera tan millonaria a la sombra del poder en Venezuela? ¿Pensaba Chávez realmente sustituir a los antiguos grupos económicos? ¿O tenía un objetivo real más allá de dejarles robar?
Alek Boyd: —No, mira, yo creo que Chávez —y esto es una opinión muy personal mía y es muy probable que esté equivocada pero mi perspectiva sobre eso es lo siguiente— Chávez sencillamente aplicó la misma fórmula de Gómez. Es decir, Chávez creó programas sociales para cada uno de los estratos sociales de Venezuela. Entonces, para la gente humilde o la gente pobre llegó la misión Barrio Adentro y tal y que sé yo, para que la gente se metieran ahí y agarraran una platica. Para la clase media el cadivismo. Todo el mundo en Venezuela a pesar de todo lo que despotrican del chavismo ahí está todo el mundo dándole a la tarjetica y viajando, y tal y que sé yo, y sacándole plata a eso. Y luego para la clase alta o digamos la empresarial —lo cual es una incorrección desde mi punto de vista llamarla así— pues todos estos guisos de colocaciones de bonos, de contratos con PDVSA, de contratos de proyectos de infraestructura, etc. Entonces para cada uno de los estratos sociales de la sociedad venezolana el chavismo inventó algo para que la gente medrara del Estado. Empresario desde mi punto de vista es alguien que agrega valor. Es alguien que aporta algo. Que crea algo. ¿En Venezuela cuantos de esos hay? No hay muchos. No hay muchos. Entonces la clase «empresarial» entre comillas venezolana es una incorrección llamarla de tal forma porque esos de empresarios no tiene un pelo. Es decir, agarrar un contrato con una mano y subcontratar con la otra, porque tú eres primo o sobrino o nipote [del italiano nieto] o fuiste a la escuela, no es ser empresario. Es es ser un choro [del hindi ladrón], eso es ser un bandido porque de un lado te están dando un contrato por 100 bolívares un rollo de, no sé, un paquete de papel toilette, con el otro tú lo estás comprando a, tú sabes a 30 y los estás vendiendo en 300. Eso no es ser un empresario, eso no es ser empresario. Entonces…
Daniel Lara: —Si, fíjate Alek, en función de todo esto volvemos con el asunto de esta clase de, de estos corruptos que son como dinosaurios, les caen los meteoritos y no mueren. Porque Chávez fue un meteorito, supuestamente, que iba a crear una nueva historia. Pero no fue preso ni un solo corrupto de la mal llamada «Cuarta República». Si nosotros pudiésemos hacer una lista, así como se hizo en su momento una lista de «Los Amos del Valle», luego se hizo una lista de «Los Doce Apóstoles». Si pudiésemos hacer una listo hoy, un «Top Ten» de la corrupción del chavismo ¿qué nombres sumarías tú a esa lista?
Alek Boyd: —Bueno, dentro del chavismo yo metería a los hermanos…
Daniel Lara: —o del sistema, completo.
Alek Boyd: —…no, no, yo, podríamos inclusive diferenciarlo un poquito. Yo, dentro del chavismo pondría indudablemente en el tope de esa pirámide de corrupción a Cilia Flores y a su combo. Es decir, Cilia tiene, yo pienso que Cilia es la persona que más manda en Venezuela, que tiene más poder en Venezuela es Cilia Flores. Primero porque maneja al marido como que si fuera, tú sabes, un monigote. Y segundo, porque tiene tal cantidad de familiares y de, tú sabes, personas asociadas dentro de su organización criminal, que bueno, yo creo que es la que tiene el mayor poder. Luego a ella le sigue desde muy cerca Diosdado Cabello. Diosdado Cabello es un tipo que ha estado, tú sabes, en la sombra muchos años, no le gusta ser… Él ha inteligentemente creo yo, ha tratado de mantenerse un poquito que otros se lleven el crédito y él está siempre por detrás como así haciendo todos los guisos. Él tiene también atrás una tribu de criminales bastante grande. Luego tenemos por supuesto a los hermanitos Rodríguez, a Jorge y a Delcy, que son de armas tomar. Luego tenemos a Tarek el Aissami, todo su combo nuevo de gente que está por ahí. No nos podemos olvidar por supuesto del gran Rafael Ramírez y al Baldo Sansó, y a la esposa, y a los Neri Bonilla. O sea, hay muchas tribus dentro del chavismo que han tenido tradicionalmente mucho poder. Y dentro de la oposición, o de… Perdón, eso es dentro del chavismo. Luego tenemos a la boliburguesía. En la boliburguesía tenemos familias como —adoptando la idea de Daniel sobre los dinosaurios…
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —…bueno, la familia Capriles. Yo diría que es uno de los dinosaurios más efectivos de todos. Son como las cucarachas, los tipos nunca se mueren. Entonces…
Nehomar Hernández: —Te refieres a la familia antiguos dueños de la Cadena Capriles.
Alek Boyd: —A los antiguos dueños de la Cadena Capriles, efectivamente. Entonces por un lado tenemos al señor Miguel Ángel Capriles López —«señor» entre comillas— que todo el mundo respetaba en Venezuela que era un tipo, tú sabes, súper chévere y el diario Últimas Noticias era el diario en donde se imprimía la mayor cantidad de propaganda —acordémonos— del chavismo. Eso se convirtió en un libro de repente porque el chavismo toda la propaganda la publicaba ahí y entonces pusieron a Eleazar Díaz Rangel ahí —supuestamente profesor, profesor yo no sé de qué— pero ahí lo pusieron para que el tipo fuera, tú sabes, el director de eso. Y eso fue una máquina de imprimir dinero durante muchos años hasta que la vendieron. Pero la familia Capriles no es solamente Miguel Ángel Capriles. La familia Capriles es también el Coco Capriles. ¿De ese quién habla en Venezuela? De Armando Capriles Capriles ¿quién habla?

Daniel Lara: —¿Quién es ese señor?
Alek Boyd: —Bueno, yo creo que es primo hermano, primo, tío o alguna vaina así del otro.
Nehomar Hernández: —¡Eh, eh! No desenvaines Alek, no desenvaines que no estamos en esgrima ahorita. [risas]
Daniel Lara: —[risas]
Nehomar Hernández: —Por favor.
Alek Boyd: —Es muy cercano, ha sido socio durante muchos años del otro Capriles y es un tipo que, desde hasta donde yo entiendo, a finales de los años ’80 ya estaba él colocando dinero de gobernaciones y de alcaldías en diferentes bancos amigos para ganarse su comisión. Entonces obviamente él ha ido metamorfisando sus servicios a la boliburguesía —en aquel momento eran los corruptos de la cuarta— ahora es la boliburguesía, entonces el tipo se ha hecho de oro. De ese señor nadie habla y ese señor entra y sale por todas partes. Era el padrino de Tobías Nóbrega, después era el padrino de Nelson Merentes, es decir, el que ha cocinado mucho de los guisos de bonos a nivel internacional y nadie lo destapa. Luego tenemos al «Rey de la Basura», al que mencionaba hace un rato, al señor este Díazgranados que también está metido en guisos junto a Ramiro Helmeyer, o sea, una gente que…

Daniel Lara: —¿Por qué lo llamas el «Rey de la Basura»?
Alek Boyd: —Ah bueno, porque él supuestamente se hizo rico con unas empresa recolectoras de basura como que si la gente se hace rica recolectando basura. Es decir…
Daniel Lara: —Bueno, Tony Soprano se dedicaba a la recolección de basura.
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —Si bueno, pero exacto…
Daniel Lara: —[risas]
Alek Boyd: —Exactamente, entonces él es un buen símil de eso ¿no? ¿Quién se hace millonario…?
Nehomar Hernández: —Alek,…
Alek Boyd: —Este señor en particular, este señor —y disculpa que me extienda sobre él en particular—…
Daniel Lara: —Por favor, adelante.
Alek Boyd: —Este señor tenía un empleado que se llama Lorenzo Rocha, que está casado con una Mendoza, y este Lorenzo Rocha logró que lo nombraran —yo no sé ni como— en algún tipo de asesoría en el departamento del tesoro de los Estados Unidos. O sea, que a mí me pregunten como se hace eso para ir yo a hacer eso también.  Es decir que los boliburgueses… Por que esa es la otra que tenemos que entender aquí, que la boliburguesía venezolana ya no es más la boliburguesía venezolana. Ahora es una boliburguesía que es transnacional. Es como los carteles de la droga colombianos…
Nehomar Hernández: —Claro.
Alek Boyd: —…que ya no son colombianos solamente, ahora son negocios criminales, empresas criminales transnacionales. Bueno, la boliburguesía venezolana es igual. Entonces esta gente tiene en Estados Unidos, asesores, abogados, los mejores cabilderos que te puedas imaginar, bancos que miran para el otro lado porque por supuesto nunca se encuentra uno un banquero que le haga fo al dinero.
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —Entonces tú ves como esta gente ha penetrado todos los estamentos en España, en Estados Unidos, en Andorra, en Francia, en Suiza. Entonces ¿qué es lo que pasa ahora? Que ahora el problema de Venezuela, ahora la crisis humanitaria de Venezuela se ha vuelto tan incómoda para tantos países de la región que entonces ahora es que ellos están decidiendo «vamos a hacer algo con respecto a Venezuela». Los que llevamos 20 años diciendo «oye, métanle el ojo a esto porque aquí hay un problema grave», tenemos 20 años escuchando «no, tú si eres exagerado, no, eso no es así, yo no creo, aquí no, vale». Ajá, entonces ahora si lo están teniendo que vivir en carne propia, porque oye, no es nada fácil lidiar con 3 millones de gente. Déjame decirte, Daniel vive en Alemania, Daniel nos podrá decir como sentó en Alemania que es la tercera o cuarta economía del mundo, el que Angela Merkel haya recibido o haya decidido recibir un millón de inmigrantes que venían huyendo de las guerras en el Medio Oriente. Y lo pago, lo pagó políticamente en las recientes elecciones en Alemania. Entonces, si para la tercera o cuarta economía del mundo es un problema mayúsculo recibir a un millón de personas ¿tú te puedes imaginar como están los colombianos con un millón y medio de venezolanos que se le están metiendo ahí? Y con los que se le van a seguir metiendo, se van a meter muchos más. ¿Tú te puedes imaginar la clase de problema que hay en la región andina con este desastre que está desbordándose desde la frontera venezolana? Entonces por eso es que ahora están haciendo y ahora quieren, tú sabes, «vamos a quitar éste y vamos a poner al otro». Pero compadre, nosotros llevamos años diciendo esto.
Nehomar Hernández: —Alek, el tema contigo es evidente que has dejado expresado que la corrupción no son números en una libreta. La corrupción tiene daños que no solamente son colaterales, son directos. Son daños, vidas humanas, son emigraciones forzosas, son historias de vida, son destrucciones familiares. Es una cantidad, un problemón que no sé si circunscribe a la geografía nacional, es un problemón mundial. Ahora, hay mucha gente preocupada acá, la gente que está en sintonía y dicen «caramba» con el caso de Freddy Guevara por ejemplo, que tú llegaste a entenderte directamente con él. Hay gente que dice acá bueno «Freddy Guevara, en su momento denunció a Rafael Ramírez» cuando Rafael Ramírez estaba como en eso de «ser y no ser», estaba como en el cambio como el paso de la adolescencia a la adultez, no se sabía en qué estaba Rafael Ramírez y justamente Freddy Guevara, dice mucha gente «es injusto decir eso de Freddy Guevara» porque Freddy Guevara terminó en la embajada de Chile, está metido allí todavía. O sea, fue perseguido por el gobierno y mucha gente dice «caramba, ¿pero de verdad no hay nadie en quién creer en la oposición?». «¿No es como injusto generalizarnos?» dicen por aquí. ¿Tú de verdad piensas que no hay hueso sano, Alek?
Alek Boyd: —Yo pienso que no hay hueso sano. Esa es mi opinión. Vuelvo y repito. Yo no reclamo aquí que pretendo ser infalible pero en mi experiencia después de estar más de 16 años estudiando únicamente el fenómeno de la corrupción en Venezuela yo no he encontrado un hueso sano. En esas esferas. Yo no te estoy diciendo que a nivel partidista, abajo —¿cómo se dice? Grassroots—…
Nehomar Hernández: —De la base.
Alek Boyd: —De abajo, pues, que las bases que empiezan a iniciarse en la política obviamente no les ha llegado el chance de corromperse. Pero los que están allá arriba, bueno «El que esté libre de pecado que tire la primera piedra» [Juan 8:1-11]. 
Daniel Lara: —Ahora, Alek, vamos a hacer el último corte comercial y quisiéramos la regreso que nos dijeras algo porque la gran pregunta que se hace todo el mundo cuando lee tus investigaciones es «¿por qué?». O sea, «¿por qué Alek Boyd decidió hace 16 años dedicarse a meterse en esa cañería terrible de la corrupción en Venezuela?» que tantos problemas te ha causado y quisiera que rápidamente al regreso de este comercial habláramos también de las consecuencias que has sufrido. Vamos al corte y ya venimos con esta última parte de la conversación con el periodista venezolano Alek Boyd
(Min. 45:23)


Nehomar Hernández (min. 48:00): —En alguna oportunidad leí el Twitter de Alek Boyd y decía —y en esto apuntaba la pregunta de Daniel— que tú querías ser, Alek, una especie de Simon Wiesenthal venezolano que se dedicase luego del paso de esta tragedia a investigar y a ir por el mundo investigando donde se han metido cada uno de los chavistas —y no solamente los chavistas— los boliburgueses, los corruptos que habían hecho dinero en estos 20 años —y quizás más— y llevarlos no a un paredón de fusilamiento sino ante la justicia, pero la justicia de verdad. ¿Qué te motivó realmente a emprender esta..? Esto es una cruzada por la, digamos, la lucha contra la corrupción.
Alek Boyd: —Mira, yo estaba estudiando aquí en Londres. Mi interés y mi plan era venir aquí a estudiar y devolverme a Venezuela para trabajar allá. Y yo, estando estudiando aquí me enteré que Chávez iba a venir a Londres a participar como ponente en una conferencia de Derechos Humanos. Y a mí eso me sonó como muy raro, ¿no? Yo dije «pero bueno, si a este señor lo pillaron dando un golpe de Estado, este señor es responsable directo de muertes en Venezuela, de personas inocentes en Venezuela, ¿qué hace este tipo dando una ponencia en una conferencia de Derechos Humanos?». Entonces yo me puse a averiguar porque eso no me olió bien y me di cuenta que efectivamente Chávez había pagado ciento treinta y siete mil dólares [USD$ 137,000.00] para que le dieran, digamos que el chance de venir a la Universidad de Oxford —no olvidemos— de ponente, tú sabes, a participar como ponente. Entonces eso fue mi inicio. Eso fue, mi bautizo de fuego fue eso. Entonces a partir de ahí yo dije «bueno, yo a esta gente hay que investigarla» porque evidentemente donde quiera que uno meta el ojo lo que consigue es, tú sabes, inmundicia. Entonces, eso fue el primer paso. Luego vino la famosa oficina aquella de propaganda, no sé si recordarán, la «Venezuela Information Office» en donde Andrés Izarra contrata a una todavía sin graduar Eva Golinger
Nehomar Hernández: —¡Ha!
Alek Boyd: —…y a otro grupo núcleo de gente allí en Washington, básicamente para que repartiesen propaganda y regaran la propaganda bolivariana en los Estados Unidos. Entonces eso no lo hacían de gratis por supuesto, tu sabes, toda esa gente cobraba por eso. Entonces yo dije «bueno, evidentemente aquí no hay amigo fiel y desinteresado». Aquí todos estos «amigos» entre comillas de la revolución bolivariana no son amigos, son sencillamente empleados, apólogos de la revolución bolivariana que cobran un dinero por hacer ese trabajo y por ir a repetir todas esas sandeces que repiten por ahí. Entonces mientras tú más ahondas en todos estos temas pues mas te das cuenta que es lo que hay es dinero por medio, duro. Y así como esto te puedo hablar del famoso Pablo Iglesias que ahora es supuestamente un ídolo de masas ahí en España. Ese señor es empleado del chavismo, ¡por Dios! Igual que el otro —¿como se llama?— Monedero y el Errejón ese. Donde quieras que tú le metas el ojo a esto, donde quieras —como yo decía en un video en estos días— donde quieras que hay un caso grande de corrupción a nivel internacional ahí está Venezuela, ahí están los petrodólares que son de todos nosotros, que han sido dilapidados en este tipo de aventuras completamente futiles y que no le han reportado ni un solo beneficio a nuestro país. Porque a mí que no me vengan a decir que los chavistas viven mejor hoy día que lo que vivían hace veinte, treinta años atrás gracias a las estupideces que dice Eva Golinger. Entonces eso es lo que sucede en Venezuela y eso es lo que ha sucedido.
Daniel Lara: —Ahora, ¿y qué ha sucedido con Alek Boyd? Ya nos quedan 2 minutos, Alek. ¿Qué ha sucedido contigo en lo personal cuando ejerces esta cruzada? Te han difamado mucho he visto. Bueno, a Henry Ramos Allup como que tus denuncias no le han gustado. Últimamente, lo que hiciste por meterte con ese pobre señor mayor fue sacar a la luz [risa] una prueba ¡que vincula a su hijo con el negocio petrolero! ¿Qué te ha costado, Alek, con toda esta cuestión?
Alek Boyd: —Bueno mira, yo quisiera dejar a la audiencia que nos escucha hoy con la siguiente pregunta: ¿cuántos venezolanos que escriben en un idioma distinto al español —o al castellano— que viven a ocho mil kilómetros de distancia de Venezuela les han asaltado el apartamento, le han robado las computadoras, le han asediado a la familia y le han amenazado a las hijas con abusarlas sexualmente por exponer la corrupción? Entonces, eso es lo que ha pasado conmigo. Que yo me he tornado tan pero tan incómodo que hasta aquí a Londres me han venido a buscar. Entonces yo pasé de ser «el loco» que denuncia cosas sin ningún tipo de —disque denuncia cosas sin ningún tipo de fundamento— a «oye, se le metieron en la casa al loco en Londres». Entonces, ¿cuántos de esos «locos» hay por el mundo —«locos» venezolanos, ojo— por el mundo que hayan sufrido esas consecuencias? ¿Cuántos «locos» pueden decir «el secretario vitalicio de Acción Democrática se presta para una campaña de descrédito fundamentada en alegatos falsos, anónimos, pruebas inexistentes»? Bueno, mi mamá se murió en 1983 de cáncer. A mi mamá la revivieron no solamente los chavistas, Henry Ramos Allup también la revivió y la puso a mandar droga, a liderar una banda de mulas en el 2006, ¡no te la pierdas! En el 2006. Es decir, la señora estaba, tú sabes, ya descansando en paz y me la revivieron, y me la pusieron a mandar droga junto conmigo y mi hermana…
Nehomar Hernández: —Alek
Alek Boyd: —¿Dime?
Nehomar Hernández: —Ha sido un gusto conversar contigo, el tiempo se nos acabó.
Daniel Lara: —Se nos quedó el tiempo corto Alek. Te agradecemos muchísimo esta conversación y te comprometemos para cuando consideres necesario otra vez seguir exponiendo el tema de la corrupción que cuentes con este programa porque nosotros si algo hemos hecho en estos seis años frente a estos micrófonos es no callarnos frente a situaciones como esta. Alek, muchas gracias.
Alek Boyd: —Muchísimas gracias a todos ustedes y por favor no se callen. No se callen nunca.
Nehomar Hernández: —Gracias, haremos lo que podamos mientras se pueda. Gracias Alek Boyd, nosotros invitamos —porque, bueno, obviamente todo lo que tiene investigado no se puede poner en una hora de programa— les invito a leer —hay mucho material en inglés otro está en español— en su portal infodio.com. Pásense por ahí y revisen los criterios de investigación de Alek que tiene no tres días en esto. Vean toda la cantidad de papeles que están adjuntados allí y bueno, saquen sus propias conclusiones. Tenemos que despedirnos, Daniel, por el día de hoy.

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