martes, 26 de febrero de 2019

Basura y el Chavismo

Jorge Ramos es un veterano de entrevistar al tirano de turno del chavismo. Hoy me llama a la atención la segunda entrevista que le hizo a Hugo Chávez, allá por febrero del año 2000. Describe Jorge Ramos en el video bajo estas líneas las circunstancias de esta entrevista: «de hecho me llevó a un pueblito entre la frontera de Venezuela y Colombia y ahí en medio de una cancha de basketball —nos sentó ahí en medio de la cancha de basketball— los chavistas nos rodeaban y abucheaban mis preguntas y aplaudían sus respuestas. Y como verán, al Chávez populista e insultante, el que acumulaba rápidamente el poder ya no le gustaba que lo cuestionaran».



   

Contexto de la entrevista: en diciembre 1999, días seguidos de lluvias torrenciales azotaron al litoral venezolano al norte de Caracas (estado de Vargas) y generaron tal cantidad de aludes de tierra y deslaves de rocas que arrasó con poblaciones enteras, sepultando y destruyendo todo a su paso. Si no recuerdo mal se saldó con casi 90 mil muertos en Vargas y la línea de costa fue extendida en varios kilómetros comiéndose lo que antes era mar caribe.

Jorge Ramos (min 3.32): —En el exterior existe la idea de que usted no quiso suspender el plebiscito a pesar de tener informes de que la magnitud de las lluvias podía ser terrible, que ya había varios muertos. ¿Cómo responde usted a estas acusaciones? 
Hugo Chávez: —Son infamias. Tú sabes que nosotros estamos aquí enfrentados —todos nosotros y gracias a Dios la inmensa mayoría— a cúpulas que tienen mucho poder y como los hemos respetado y los seguiremos respetando, la libertad de expresión, los dueños de medios dicen mentiras, elaboran mentiras, los medios de comunicación no siempre están al servicio de la verdad. 
Jorge Ramos: —¿Usted estaba en Miraflores el 16 [diciembre 1999] en la madrugada? ¿El 16 de las primeras horas? 
Hugo Chávez: —No, me fui a media noche a La Casona, mi residencia. 
Jorge Ramos: —Porque hay informaciones que estuvo en La Orchila [aislada y
paradisiaca isla caribeña bajo control militar y de exclusivo uso del presidente]. 
Hugo Chávez: —Claro, tú estás repitiendo basura. Tú lo que estás repitiendo aquí es basura. 
Jorge Ramos: —Eso no es cierto. 
Hugo Chávez: —Estás repitiendo basura. 
Jorge Ramos: —Por eso le quiero preguntar. 
Hugo Chávez: —Y yo te respondo por mi dignidad y por la dignidad de un pueblo. Tú por tu boca estas repitiendo basura. 
Jorge Ramos: —Yo le estoy preguntando, mi labor es preguntar. 
Hugo Chávez: —Está bien, está bien, pero estás recogiendo la basura. Estas recogiendo el basurero, el estercolero. ¿Por qué no recoges otra cosa? Por ejemplo... 
Jorge Ramos: —Yo, es legítimo preguntar como periodista. 
Hugo Chávez: —No, no, no, pero también es legítimo, también es legítimo... 
Jorge Ramos: —La información que tenemos... 
Hugo Chávez: —Pero oye... 
Jorge Ramos: —...que me llegó de la [...] que fue a La Orchila con Fidel Castro.  
Hugo Chávez: —Pero par... [risas]
Bueno, mi punto es que el tema de «basura» es un hilo conductor de Jorge Ramos en sus entrevistas con el chavismo de turno en el poder. En este primer caso, para negar la mayor, Chávez se escuda detrás del término «basura» para descalificar lo que él llama «infamias» creadas por «los medios de comunicación [que] no siempre están al servicio de la verdad».

Hagamos un fast forward de 19 años: al 25 de febrero 2019 y nos encontramos con un escenario donde el equipo de periodistas, camarógrafos y productores de Univisión se encuentra dentro del palacio presidencial de Miraflores ahora Jorge Ramos entrevistando al sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro.

Esta vez Jorge Ramos es quién saca el término «basura». Más bien unas imágenes que filmó Jorge Ramos desde su celular el día anterior que muestra unos jóvenes recogiendo deshechos de alimentos de la popa abierta de un camión de basura en plena faena de recolección de bolsas de basura en las calles cercanas a Miraflores. Se comen lo que sacan de las entrañas del camión de basura. El testimonio de estos jóvenes venezolanos es de condena al régimen y desean el fin de la usurpación de Maduro.

«Basura» ya no es una palabra detrás de la que se escuda un tirano chavista. Ver comer de la «basura» convierte la palabra en el objeto contundente que derriba al dictador y saca al descubierto los crímenes de su régimen.

Todo lo demás es historia perfectamente documentada en el siguiente hilo de tweets del día de ayer y hoy.

Note to self: Domingo, por la tarde del 2 de Junio 2019. Jorge Ramos ha recuperado el video de la entrevista (filtrada por alguien en el entorno del usurpador, se sospecha por el mismo que le tuvo retenido contra su voluntad en Miraflores y se la decomisó,  Jorge Rodríguez) y la viraliza por las redes sociales. Que el mundo lo vea.

lunes, 18 de febrero de 2019

Esperanza


Esta noche mía y mañana de Caracas he conocido a Gerver Torres por «la radio que se ve» —en #AquíSeHablaLibertad de Radio Caracas Radio— entrevistado por Rocío Guijarro y Víctor Maldonado.

Gerver Torres nos ha hablado de la reconstrucción de Venezuela en un comienzo de semana en que todas las miras del mundo están sobre Venezuela.

Desde finales de enero el mundo se ha ido movilizando en apoyo a la sed de libertad en Venezuela. El gesto de estas naciones en reconocer al gobierno de transición de Juan Guaidó tiene el objetivo de buscar la forma de ayudarnos a recuperar el Estado de Derecho, la democracia y la celebración de elecciones libres.

Semana movidita porque el viernes 22 de febrero la cita mundial es en Cúcuta, ciudad colombiana fronteriza con Venezuela donde hay centros de acopio llenos de medicamentos y alimentos de ayuda Humanitaria.  La cartelera anunciada para el concierto «Venezuela Aid Live» brindará su talento y música al mundo entero con el fin de recaudar fondos para financiar esta ayuda Humanitaria a Venezuela.

También hay gran expectativa en torno al sábado 23 porque es mundialmente conocida y notoria la orden de nuestro presidente (E) Juan Guaidó —«E» de Encargado de la República— que a partir de esa fecha se comience a introducir dentro de Venezuela esta ayuda Humanitaria.

Por supuesto este fin de semana pasado personalidades de la política y de la diplomacia se han citado en Cúcuta para supervisar la llegada de envíos de ayuda Humanitaria vía aviones de carga militares norteamericanos y camiones de gran tonelaje.

No puedo evitar ahora visualizar las escenas de «Bohemian Rhapsody»,  film que empieza y culmina en un Wembley Stadium hasta las trancas y un Freddy Mercury que se inmortalizó con el primer «Live Aid».  Mientras escribo estas líneas ahora he bajado la voz de Gerver Torres —de un audio de C-Span de abril 2013 sobre el futuro de Venezuela sin Chávez (a partir de min. 1:03:57)— y he puesto a todo volumen la música de Queen: me lleno de ánimo, esperanza y ¡rock!

Pues me ha conmovido la visión positiva de Gerver Torres en esta entrevista de RCR750. Las transcribo bajo estas líneas. En sus palabras: «Yo veo la reconstrucción de Venezuela como uno de los grandes episodios de la Humanidad».

Una reconstrucción que a Gerver Torres no le preocupa que se tome su tiempo, «lo que debe ocurrir es que nos mantengamos entusiasmados, contentos, espiritualmente en una nota muy fuerte, positiva en medio de esa reconstrucción porque cuando y en la medida de que nos mantengamos así, sentiremos la fuerza para seguir adelante».


Rocío Guijarro: —…
Víctor Maldonado (min 17:15): …Sabes que los sueños son muy importantes. Hay una foto que a mí me conmueve, que es la foto de Konrad Adenauer, alcalde de Colonia [Alemania], mirando hacia la catedral de Colonia y hacia toda su ciudad destruida. La catedral bombardeada y toda si ciudad destruida. Por supuesto, es una foto y la foto da para reflexionar: «Bueno, usted fue el gran constructor de Alemania». Hay que tener muchísimo coraje para ver destrucción y soñar una ciudad reconstruida, un país reconstruido. Y el país está en este momento efectivamente muy mal. ¿Por donde comenzaría ese sueño? ¿Cuál es la secuencia del sueño?
Gerver Torres: —Lo primero es la visión misma del país que podemos tener.  Como tú lo acabas de decir la convicción profunda de que este puede ser —¡y va a ser!— un territorio de grandes realizaciones, de paz, de calidad de vida, centro de atracción mundial, es algo que nos debe mover. 
Yo veo la reconstrucción de Venezuela como uno de los grandes episodios de la Humanidad. Uno de los momentos más luminosos de la Humanidad en el siglo XXI. Yo creo que la reconstrucción de Venezuela no solamente va a convocar, a atraer a millones de venezolanos que se han ido del país o que le han dado la espalda a los asuntos públicos aun estando dentro de Venezuela sino que va atraer legiones de hombres y mujeres de todas partes del mundo, de otras nacionalidades que querrán participar de esa épica de la construcción de un nuevo país, de una sociedad que va a ser sustancialmente mejor de lo que hoy somos y de lo que muchos países son. 
Yo creo que aquí vendrán gente de Europa, de Estados Unidos que querrán participar de esa reconstrucción, que poblarán también, junto con nosotros campos que hoy están abandonados. Construirán, desarrollarán iniciativas de todo tipo, tomarán ventaja de esa belleza, de esa riqueza de todo tipo, social cultural, física que tenemos. Querrán hacerlo. 
Nosotros tuvimos años en los cuales, por ejemplo, gozamos de una inmigración importante en Venezuela. Durante años fue uno de los países con mayor inmigración en América Latina. Nosotros tuvimos de los porcentajes más altos de población extranjera viviendo en Venezuela. En los años ’70 todavía, ’80 todavía, ’90 alrededor del 4% de la población venezolana era nacida fuera del territorio nacional y esa gente construyó, formó parte de la construcción de este país. Le atraía instalarse no solo en las grandes ciudades sino en campos de Venezuela donde cultivaron, donde hicieron muchas cosas, italianos, españoles, portugueses, etc. Bueno, yo veo algo así pero a mayor escala repetirse.
Yo veo mucha gente entusiasmada. Yo tengo colegas míos ya retirados, semi-retirados del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Interamericano que siempre me dicen «Gerver, cuando comience la reconstrucción de Venezuela, yo quiero esta allí», «yo quiero formar parte de eso». Incluso gente que lo haría pro bono. Gente que le entusiasma la idea de ayudar a la transformación de Venezuela. Por eso digo es algo que nosotros debemos asumir como una tarea —por eso decía es una épica que trasciende a los venezolanos— debemos convertir esto en algo como dirían los jóvenes —tal vez ya no tan jóvenes— «cool». Algo en que el que no está en la reconstrucción de Venezuela no está en nada. Una de las experiencias que más gente quiera vivir, quiera tener, quiera ser parte de ella en el siglo XXI. 
Y en ese sentido, la reconstrucción de Venezuela tenemos que asumirla en algo que va más allá de la reconstrucción física, que es lo primero que le viene a una a la mente y por supuesto que será fundamental, necesaria. La reconstrucción de autopistas, hospitales, escuelas. La provisión de servicios hoy destruidos como agua, electricidad, salud, etc. Todo eso será fundamental. Pero en nuestro imaginario la reconstrucción tiene que trascender las grúas y las maquinarias y los cables y los hierros y cabillas que toda esa reconstrucción supondrá. 
Tiene que bien ser esa dimensión espiritual, ciudadana, de participación, de democracia, de institucionalidad. Todo ese componente que yo llamo «el componente suave», el «software» de la reconstrucción. Hoy, antes de venirme para acá estaba escribiendo un artículo bajo el título «Las claves poéticas de la reconstrucción». 
Yo creo que la reconstrucción tiene claves físicas, tiene aspectos fundamentales «duros», lo que uno podría llamar el «hardware», la parte material. Pero la parte más importante —que yo ruego a Dios— que nuestro liderazgo esté a la altura de asumirlo de esa manera, tengamos la grandeza espiritual, la grandeza de visión, la nobleza de asumirla como una tarea que va mucho más allá de los componentes materiales porque de allí vamos a derivar —yo creo— el alimento diario que vamos a necesitar para hacer ese recorrido. 
Nosotros no podemos descansar, no podemos pensar que nuestro alimento diario va a venir de la simple o pura solución de problemas técnicos particulares que obviamente serán importantes y ocurrirá, pero eso toma tiempo y eso a veces no se logra de la noche a la mañana. También tendrá que venir ese alimento, ese entusiasmo, esa energía para mantenernos recorriendo ese largo camino que habremos de recorrer. Tendrá que provenir de esa narrativa, de esa épica, de esa emocionalidad que construiremos y desarrollaremos y profundizaremos alrededor de las tareas de la reconstrucción. 
Termino esta larga pero [risa] con un punto más: a mí, en ese sentido no me preocupa para nada lo que preocupa a algunos colegas economistas —con bastante razón lo entiendo— no me preocupa para nada el tiempo que tomará la reconstrucción. No me preocupa para nada que la reconstrucción vaya a ser larga, no. 
Lo que debe ocurrir es que nos mantengamos entusiasmados, contentos, espiritualmente en una nota muy fuerte, positiva en medio de esa reconstrucción porque cuando y en la medida de que nos mantengamos así, sentiremos la fuerza para seguir adelante. 
Eso está demostrado que tan importante o más importante que la situación en la que uno está es la dirección en la que uno siente que va. Y si nosotros, desde el momento mismo en que cambia la dirección en la que el país va y está, desde el momento mismo en que sintamos que la pendiente de la curva a cambiado —en vez de ir hacía abajo empezamos a ir hacia arriba— no importa que tan abajo estemos. 
Si sentimos que todos los días estamos ganado un poquito más de territorio, que cada día se va haciendo un poco mejor que ayer, o que tenemos la promesa y la esperanza que va a ser mejor que ayer —que es contrario de lo que hoy nos ocurre— en esa medida, nosotros nos mantendremos con la alegría necesaria y suficiente, con el bienestar y la felicidad para seguir adelante. Y eso para mí es lo más importante.
(Min. 25:40)




viernes, 15 de febrero de 2019

Manto parte 2

En la entrada anterior transcribo la primera parte de la entrevista de Radio Caracas Radio #Y Así Nos Va a Alex Boyd, periodista venezolano donde ofrece su opinión sobre el «manto de silencio» que existe en Venezuela en torno a la corrupción.

Manto de Silencio (primera parte)


A continuación ofrezco la transcripción del resto de esta entrevista.  En palabras de Alek Boyd, el «manto de silencio» "tiene que ver con la idiosincrasia nuestra y hasta que Venezuela y la sociedad venezolana en su conjunto no se den cuenta y no asimilen lo pernicioso de la permisividad para con la corrupción pues Venezuela va a seguir siendo una república bananera hasta, bueno, por secula seculorum."



Nehomar Hernández (min 18:20): —…De vuelta en «Y Así Nos Va». Yo quisiera retomar lo que dejaba en el aire Daniel
Daniel Lara: —Si. 
Nehomar Hernández: —La pregunta, creo que tú querías insistir es ¿qué ha pasado? que —ya se lo asomabas a Alek, a Alek Boyd nuestro invitado del día de hoy, hace algunos minutos— ¿qué ha pasado que el manto de silencio sigue? Y yo quiero aterrizar con un caso en particular conectando con los casos particulares que estaba mencionando Alek Boyd. Por ejemplo, caso Globovisión. Cuando Globovisión cambió de manos del señor Zuloaga y el señor Alberto Federico Ravell —y se me olvida el tercer propietario, creo que era parte de la junta directiva— a manos del señor Gorrín, el señor Cordero y el señor Perdomo, bueno, aquí se suscitó un escándalo que duró tres días, o dos días. 
Alek Boyd: —[risa] 
Nehomar Hernández: —…Después vimos que la gente que se escandalizó por la abrupta compra del medio de comunicación que hasta entonces era más visto por la oposición venezolana y que era el referente en cuanto información de la oposición venezolana. Bueno, de alguna manera empezó una especie de connivencia o hibridación hacia figuras del chavismo y figuras de la oposición. Entonces todo el mundo quería seguir yendo a Globovisión y no había sanción moral con eso. La gente se olvidó del escándalo de la compra. Hasta hace un mes, o dos meses que salen investigaciones fuera de Venezuela —porque en Venezuela no pasa nada en término de Estado de Derecho ni de justicia— y entonces se dice «mira, el señor que es propietario de ese medio está metido en un guiso de tales y cuales magnitudes» ¡y todo el mundo se escandaliza! Pero en el fondo yo siento, Alek, que todo el mundo lo sabía pero a nadie le importaba. ¿Qué pasa con esos casos que la gente relativiza? Creo que nosotros somos expertos en relativizar el mal ¿no? 
Alek Boyd: —Bueno, yo diría que y lo he dicho desde hace mucho tiempo —¿no?— yo creo hay en Venezuela un problema gravísimo de ética y de moral. Yo creo que en realidad la crisis que nos afecta y que nos ha traído a donde estamos es que hay una profunda falta y carencia de valores éticos y de principios morales en la sociedad venezolana en general. Esto no aplica solamente a los chavistas o a la oposición o a la gente educada, la gente no educada. No, no, esto no tiene nada que ver con nada de eso, con estrato social. Esto tiene que ver con la idiosincrasia nuestra y hasta que Venezuela y la sociedad venezolana en su conjunto no se den cuenta y no asimilen lo pernicioso de la permisividad para con la corrupción pues Venezuela va a seguir siendo una república bananera hasta, bueno, por secula seculorum. Que no hay otra alternativa, no hay otra opción. Cuando tú tienes que oposición y gobierno se dan de la mano y todos están haciendo negocios y pretendiendo que no está pasando nada. Cuando tú tienes que todo el estamento mediático del país deja de denunciar las cosas que tiene que denunciar. Cuando tú tienes que, bueno, que el periodismo de investigación es algo completamente incipiente en Venezuela, es algo que lleva dos, tres, cuatro años máximo. Es decir, si la controlaría social no funciona, si la independencia de justicia no funciona, si las cortes no funcionan, si los cuerpos policiales no investigan, si los políticos tampoco están interesados, entonces ¿tú me dirás a mí cómo se le pone un parado a esto? Es imposible. 
Daniel Lara: —Bueno, Alek, fíjate que tú comentabas y lo has mencionado varias veces de esa explicación de la oposición y los metes a todos en el mismo saco, dices «todos son iguales». ¿No ha habido una sola decepción? Tú tienes, cuando tú dices que «todos los opositores, los dirigentes opositores han estado metidos en las redes de la corrupción» ¿dónde los has encontrado? La radiografía que has hecho ¿dónde están y quienes son? 
Alek Boyd: —Bueno mira, yo obviamente sería ignorante e irresponsable de mi parte nombrarlos a todos puesto que yo no los he investigado a todos. Porque soy un solo hombre y no tengo tiempo para investigarlos a todos. Pero lo que te puedo decir es que a los que si les vengo siguiendo la pista desde hace mucho tiempo, ¡oye, no me he encontrado al primero que esté limpio! No me he encontrado a uno. Que yo diga «bueno, este señor o esta señora está inmaculado». Ni uno. Entonces, no sé por qué se da la casualidad que a medida que tú ahondas en todas estas carreras políticas, en todos estos líderes emergentes, en toda esta gente que salen y de repente están por todas partes yo la primera pregunta que siempre me hago es ¿y cómo vive esta gente? Es decir, ¿cómo se pagan esa calidad de vida que llevan? Porque un sueldito —a mí que me disculpen— pero un sueldito de congresista o de gobernador en Venezuela no da para andar viviendo como anda viviendo esta gente. 
Nehomar Hernández: —¿Cuál es el proceso típico, Alek, de cooptación de un empresario corrupto a un político corrupto? ¿Cómo se produce esto? 
Alek Boyd: —Bueno, en términos hípicos «aquí todo el mundo está jugando a ganador y a placer», entonces evidentemente… 
Nehomar Hernández: —Pone real en todos lados. 
Alek Boyd: —Claro, ellos necesitan estar, tener a todo el mundo contento en caso que algunos de estos políticos en algún momento se convierta en relevante, se convierta en importante, léase «tenga contraticos para darme» [tenga contratos]. Entonces, obviamente, bueno, yo le tiro un, tú sabes, un mendrugo por aquí, y lo dejo que se monte en mi avión privado por allá y es muy barato. Es muy barato corromper a la política venezolana. Aquí no estamos hablando —esos setecientos mil millones de dólares que estábamos hablando hace un rato— esos no están en los bolsillos de los políticos en Venezuela. No, no, esos están en los bolsillos de gente como Raúl Gorrín, como Danilo Díazgranados, o como los bolichicos de Derwick, como los hermanitos Oberto. Es decir, esa es la gente que tienen o que se han llevado mascadas importantes de dinero de Venezuela y ellos obviamente —como alguien me decía en estos días— si tú tiene mil millones de dólares, si tú te has robado mil millones de dólares ¿qué te cuesta a ti tirarle dos, tres mil dólares a un político aquí, otros dos, tres mil dólares a otro político más allá? Que en Venezuela hoy día, con el estado de cosas que hay económico, y con el mercado negro y toda esa cosa, es una fortuna. ¿Tú te puedes permitir como «empresario» —entre comillas de estos boliburgueses que abundan ahora en Venezuela— es muy fácil tener para ellos a la clase política entera cooptada. Entera, que es muy barato. 
Daniel Lara: —Ahora Alek, dentro de todo esto en cuanto a los casos que tú si has investigado ¿con qué nombres de opositores te has encontrado? 
Alek Boyd: —Bueno mira, lo que hablábamos hace un par de días en Twitter ¿no? El famoso caso de Henry Ramos Allup. Henry Ramos Allup secretario vitalicio de Acción Democrática es un tipo que se hizo famoso en Venezuela hasta donde yo entiendo precisamente por denunciar la corrupción. ¡Eso es lo más cojonudo de todo! Por denunciar la corrupción. Henry Ramos Allup saltó a la palestra, tú sabes, como el abanderado y tal y qué sé yo. Entonces, ¿con quién está casado Henry Ramos Allup? ¿Quién es el suegro de Henry Ramos Allup? ¿Quién es el cuñado de Henry Ramos Allup? ¿Con quién trabajan los hijos de Henry Ramos Allup? Entonces, tú empiezas a tirar de ese hilo y tú te encuentras que tenemos un individuo aquí que supuestamente es el adalid contra la corrupción en Venezuela y se casó con la hija de uno de los «doce apóstoles» de Carlos Andrés Pérez, Franco D’Agostino, uno de los tipos más corruptos que ha habido en Venezuela, la Venezuela contemporánea. Y no contento con eso, el cuñadito es Francisco D’Agostino. Imagínense ustedes, nada más y nada menos que Francisco D’Agostino. No solamente tiene un dedo metido en el tema de Derwick, es de paso yerno de Victor Vargas, el banquerito del chavismo. Es de paso socio de Oswaldo Cisneros, otra de las familias insigne y profundamente corruptas que hay en Venezuela. Entonces, bueno, esa es la familia del tipo. ¿Qué podemos esperar entonces del secretario vitalicio? ¿Tú crees que él va a investigar? O mejor dicho, cuando la oposición ganó la Asamblea Nacional, o la mayoría en la Asamblea Nacional, se formó una comisión allí anti corrupción. No sé si ustedes se acordarán de eso. 
Nehomar Hernández: —Claro, claro. 
Alek Boyd: —Y yo tuve la oportunidad de conversar con Freddy Guevara al respecto. Yo me le puse a la orden a Freddy Guevara para lo que ellos necesitaran. Yo dije «oye, yo no he hecho mucho pero lo que yo he hecho y la información que yo he recabado está a su orden y disposición para lo que ustedes necesiten». Y lo primero que le pregunté a Freddy fue «oye, Freddy, ¿lo tuyo es en serio o es una guachafita?» y él me dijo «pero ¿a qué te refieres?». Dije «bueno, si tú eres el presidente de esta comisión al primer individuo que hay que investigar es a Henry Ramos Allup» y la respuesta de Freddy Guevara fue «no, no, a Henry Ramos Allup no lo podemos investigar porque tenemos un pacto político con Henry Ramos Allup y somos aliados y por ende no vamos a tocarle mucho, tú sabes, a la familia» y tal. Entonces, eso te da a entender muy rápida y claramente el por qué de la situación en Venezuela. 
Daniel Lara: —O sea, Freddy Guevara te dijo tan temprano como el 2016 que ellos no podían investigar a Henry porque tenían un pacto con él. Es decir que ¿aquí la investigación sobre la corrupción sigue cubierta en función de pactos políticos? 
Alek Boyd: —Bueno, pero por supuesto. ¿Tú no has visto el hashtag de « #ConMisCorruptosNoTeMetas »? Eso es una verdad como una catedral. 
Daniel Lara: —¡Claro que lo he visto porque lo inventé yo! 
Alek Boyd: —Bueno, perfecto… 
Daniel Lara: —[carcajada] 

Alek Boyd: —Por eso te lo digo. 
Daniel Lara: —Pero fíjate algo, hay algo, Alek —cuando vamos a hacer otro corte comercial— hay algo que seguramente tú te has encontrado y que nos hemos encontrado todos los que de alguna manera que hemos hecho recorridos por los periódicos de este país, de Venezuela, de hace mucho tiempo. Que se repiten los nombre de los corruptos. O sea, que tú te consigues que a los que eran corruptos en los años ’70, eran corruptos en los ’80, en los ’90, llegó el chavismo y continuó. Y además de eso no hubo un solo juicio por corrupción del chavismo en contra del régimen caído supuestamente. Al regreso de los comerciales quisiera que habláramos de esto porque ¿como es eso que sobreviven? Será que los corruptos venezolanos son una raza especial? Que no les cae un meteorito, son más resistentes que los dinosaurios. 
Nehomar Hernández: —[risas]. 
Daniel Lara: —Vamos a ir al corte, ya venimos con más de esta conversación con el periodista venezolano Alek Boyd. (Min. 28:53)


Nehomar Hernández (min 30:58): —Se dice que en su momento…
Daniel Lara: —Continuamos…
Nehomar Hernández: —Así es, Daniel. Se dice que en su momento cuando se cimentó la democracia venezolana —muy imperfecta pero democracia al fin— Betancourt pensó en crear una fuerte clase empresarial nacional que de alguna manera sustituyese a la antigua clase empresarial que en algún momento le había arrimado el hombro a Marcos Pérez Jiménez y al gomecismo inclusive. De esa manera entonces surgieron algunos grupos económicos en Venezuela, muchos de ellos muy productivos por cierto. Luego hay una leyenda que habla incluso de un enfrentamiento entre Betancourt y Carlos Andrés Pérez porque Carlos Andrés Pérez justamente se rodeó de un grupo que en la cultura popular se conoció como lo que Alek acaba de referir el grupo de «Los Doce Apóstoles». Y entonces se dice que estos grupos, más que productivos fueron grupos que lo que buscaban era medrar dentro del Estado venezolano y de allá hasta acá, bueno ha corrido muchísima agua. Y entonces uno empieza a ver nombres, como por ejemplo los que se han acuñado en tiempos recientes como el de llamados «bolichicos». De tal manera que lo que ocurre es que en cuarenta, cincuenta años de historia en Venezuela siempre hay como nuevos grupos empresariales —si es que cabe el término «empresario»— o grupos económicos que se arriman al poder porque lo que buscan es medrar dentro del Estado venezolano frente a una cultura económica que te hace prácticamente dependiente del presidente de turno para obtener contratos y todo lo demás. Alek, si uno se pone a preguntarse sobre esos grupos que Daniel dice que parecen como dinosaurios, ¿son los mismos de ayer? ¿Son una hibridación con grupos nuevos que han emergido en estos veinte años? Y ¿por qué? ¿Qué pensó Chávez cuando dejó que tanta gente se hiciera tan millonaria a la sombra del poder en Venezuela? ¿Pensaba Chávez realmente sustituir a los antiguos grupos económicos? ¿O tenía un objetivo real más allá de dejarles robar?
Alek Boyd: —No, mira, yo creo que Chávez —y esto es una opinión muy personal mía y es muy probable que esté equivocada pero mi perspectiva sobre eso es lo siguiente— Chávez sencillamente aplicó la misma fórmula de Gómez. Es decir, Chávez creó programas sociales para cada uno de los estratos sociales de Venezuela. Entonces, para la gente humilde o la gente pobre llegó la misión Barrio Adentro y tal y que sé yo, para que la gente se metieran ahí y agarraran una platica. Para la clase media el cadivismo. Todo el mundo en Venezuela a pesar de todo lo que despotrican del chavismo ahí está todo el mundo dándole a la tarjetica y viajando, y tal y que sé yo, y sacándole plata a eso. Y luego para la clase alta o digamos la empresarial —lo cual es una incorrección desde mi punto de vista llamarla así— pues todos estos guisos de colocaciones de bonos, de contratos con PDVSA, de contratos de proyectos de infraestructura, etc. Entonces para cada uno de los estratos sociales de la sociedad venezolana el chavismo inventó algo para que la gente medrara del Estado. Empresario desde mi punto de vista es alguien que agrega valor. Es alguien que aporta algo. Que crea algo. ¿En Venezuela cuantos de esos hay? No hay muchos. No hay muchos. Entonces la clase «empresarial» entre comillas venezolana es una incorrección llamarla de tal forma porque esos de empresarios no tiene un pelo. Es decir, agarrar un contrato con una mano y subcontratar con la otra, porque tú eres primo o sobrino o nipote [del italiano nieto] o fuiste a la escuela, no es ser empresario. Es es ser un choro [del hindi ladrón], eso es ser un bandido porque de un lado te están dando un contrato por 100 bolívares un rollo de, no sé, un paquete de papel toilette, con el otro tú lo estás comprando a, tú sabes a 30 y los estás vendiendo en 300. Eso no es ser un empresario, eso no es ser empresario. Entonces…
Daniel Lara: —Si, fíjate Alek, en función de todo esto volvemos con el asunto de esta clase de, de estos corruptos que son como dinosaurios, les caen los meteoritos y no mueren. Porque Chávez fue un meteorito, supuestamente, que iba a crear una nueva historia. Pero no fue preso ni un solo corrupto de la mal llamada «Cuarta República». Si nosotros pudiésemos hacer una lista, así como se hizo en su momento una lista de «Los Amos del Valle», luego se hizo una lista de «Los Doce Apóstoles». Si pudiésemos hacer una listo hoy, un «Top Ten» de la corrupción del chavismo ¿qué nombres sumarías tú a esa lista?
Alek Boyd: —Bueno, dentro del chavismo yo metería a los hermanos…
Daniel Lara: —o del sistema, completo.
Alek Boyd: —…no, no, yo, podríamos inclusive diferenciarlo un poquito. Yo, dentro del chavismo pondría indudablemente en el tope de esa pirámide de corrupción a Cilia Flores y a su combo. Es decir, Cilia tiene, yo pienso que Cilia es la persona que más manda en Venezuela, que tiene más poder en Venezuela es Cilia Flores. Primero porque maneja al marido como que si fuera, tú sabes, un monigote. Y segundo, porque tiene tal cantidad de familiares y de, tú sabes, personas asociadas dentro de su organización criminal, que bueno, yo creo que es la que tiene el mayor poder. Luego a ella le sigue desde muy cerca Diosdado Cabello. Diosdado Cabello es un tipo que ha estado, tú sabes, en la sombra muchos años, no le gusta ser… Él ha inteligentemente creo yo, ha tratado de mantenerse un poquito que otros se lleven el crédito y él está siempre por detrás como así haciendo todos los guisos. Él tiene también atrás una tribu de criminales bastante grande. Luego tenemos por supuesto a los hermanitos Rodríguez, a Jorge y a Delcy, que son de armas tomar. Luego tenemos a Tarek el Aissami, todo su combo nuevo de gente que está por ahí. No nos podemos olvidar por supuesto del gran Rafael Ramírez y al Baldo Sansó, y a la esposa, y a los Neri Bonilla. O sea, hay muchas tribus dentro del chavismo que han tenido tradicionalmente mucho poder. Y dentro de la oposición, o de… Perdón, eso es dentro del chavismo. Luego tenemos a la boliburguesía. En la boliburguesía tenemos familias como —adoptando la idea de Daniel sobre los dinosaurios…
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —…bueno, la familia Capriles. Yo diría que es uno de los dinosaurios más efectivos de todos. Son como las cucarachas, los tipos nunca se mueren. Entonces…
Nehomar Hernández: —Te refieres a la familia antiguos dueños de la Cadena Capriles.
Alek Boyd: —A los antiguos dueños de la Cadena Capriles, efectivamente. Entonces por un lado tenemos al señor Miguel Ángel Capriles López —«señor» entre comillas— que todo el mundo respetaba en Venezuela que era un tipo, tú sabes, súper chévere y el diario Últimas Noticias era el diario en donde se imprimía la mayor cantidad de propaganda —acordémonos— del chavismo. Eso se convirtió en un libro de repente porque el chavismo toda la propaganda la publicaba ahí y entonces pusieron a Eleazar Díaz Rangel ahí —supuestamente profesor, profesor yo no sé de qué— pero ahí lo pusieron para que el tipo fuera, tú sabes, el director de eso. Y eso fue una máquina de imprimir dinero durante muchos años hasta que la vendieron. Pero la familia Capriles no es solamente Miguel Ángel Capriles. La familia Capriles es también el Coco Capriles. ¿De ese quién habla en Venezuela? De Armando Capriles Capriles ¿quién habla?

Daniel Lara: —¿Quién es ese señor?
Alek Boyd: —Bueno, yo creo que es primo hermano, primo, tío o alguna vaina así del otro.
Nehomar Hernández: —¡Eh, eh! No desenvaines Alek, no desenvaines que no estamos en esgrima ahorita. [risas]
Daniel Lara: —[risas]
Nehomar Hernández: —Por favor.
Alek Boyd: —Es muy cercano, ha sido socio durante muchos años del otro Capriles y es un tipo que, desde hasta donde yo entiendo, a finales de los años ’80 ya estaba él colocando dinero de gobernaciones y de alcaldías en diferentes bancos amigos para ganarse su comisión. Entonces obviamente él ha ido metamorfisando sus servicios a la boliburguesía —en aquel momento eran los corruptos de la cuarta— ahora es la boliburguesía, entonces el tipo se ha hecho de oro. De ese señor nadie habla y ese señor entra y sale por todas partes. Era el padrino de Tobías Nóbrega, después era el padrino de Nelson Merentes, es decir, el que ha cocinado mucho de los guisos de bonos a nivel internacional y nadie lo destapa. Luego tenemos al «Rey de la Basura», al que mencionaba hace un rato, al señor este Díazgranados que también está metido en guisos junto a Ramiro Helmeyer, o sea, una gente que…

Daniel Lara: —¿Por qué lo llamas el «Rey de la Basura»?
Alek Boyd: —Ah bueno, porque él supuestamente se hizo rico con unas empresa recolectoras de basura como que si la gente se hace rica recolectando basura. Es decir…
Daniel Lara: —Bueno, Tony Soprano se dedicaba a la recolección de basura.
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —Si bueno, pero exacto…
Daniel Lara: —[risas]
Alek Boyd: —Exactamente, entonces él es un buen símil de eso ¿no? ¿Quién se hace millonario…?
Nehomar Hernández: —Alek,…
Alek Boyd: —Este señor en particular, este señor —y disculpa que me extienda sobre él en particular—…
Daniel Lara: —Por favor, adelante.
Alek Boyd: —Este señor tenía un empleado que se llama Lorenzo Rocha, que está casado con una Mendoza, y este Lorenzo Rocha logró que lo nombraran —yo no sé ni como— en algún tipo de asesoría en el departamento del tesoro de los Estados Unidos. O sea, que a mí me pregunten como se hace eso para ir yo a hacer eso también.  Es decir que los boliburgueses… Por que esa es la otra que tenemos que entender aquí, que la boliburguesía venezolana ya no es más la boliburguesía venezolana. Ahora es una boliburguesía que es transnacional. Es como los carteles de la droga colombianos…
Nehomar Hernández: —Claro.
Alek Boyd: —…que ya no son colombianos solamente, ahora son negocios criminales, empresas criminales transnacionales. Bueno, la boliburguesía venezolana es igual. Entonces esta gente tiene en Estados Unidos, asesores, abogados, los mejores cabilderos que te puedas imaginar, bancos que miran para el otro lado porque por supuesto nunca se encuentra uno un banquero que le haga fo al dinero.
Nehomar Hernández: —[risas]
Alek Boyd: —Entonces tú ves como esta gente ha penetrado todos los estamentos en España, en Estados Unidos, en Andorra, en Francia, en Suiza. Entonces ¿qué es lo que pasa ahora? Que ahora el problema de Venezuela, ahora la crisis humanitaria de Venezuela se ha vuelto tan incómoda para tantos países de la región que entonces ahora es que ellos están decidiendo «vamos a hacer algo con respecto a Venezuela». Los que llevamos 20 años diciendo «oye, métanle el ojo a esto porque aquí hay un problema grave», tenemos 20 años escuchando «no, tú si eres exagerado, no, eso no es así, yo no creo, aquí no, vale». Ajá, entonces ahora si lo están teniendo que vivir en carne propia, porque oye, no es nada fácil lidiar con 3 millones de gente. Déjame decirte, Daniel vive en Alemania, Daniel nos podrá decir como sentó en Alemania que es la tercera o cuarta economía del mundo, el que Angela Merkel haya recibido o haya decidido recibir un millón de inmigrantes que venían huyendo de las guerras en el Medio Oriente. Y lo pago, lo pagó políticamente en las recientes elecciones en Alemania. Entonces, si para la tercera o cuarta economía del mundo es un problema mayúsculo recibir a un millón de personas ¿tú te puedes imaginar como están los colombianos con un millón y medio de venezolanos que se le están metiendo ahí? Y con los que se le van a seguir metiendo, se van a meter muchos más. ¿Tú te puedes imaginar la clase de problema que hay en la región andina con este desastre que está desbordándose desde la frontera venezolana? Entonces por eso es que ahora están haciendo y ahora quieren, tú sabes, «vamos a quitar éste y vamos a poner al otro». Pero compadre, nosotros llevamos años diciendo esto.
Nehomar Hernández: —Alek, el tema contigo es evidente que has dejado expresado que la corrupción no son números en una libreta. La corrupción tiene daños que no solamente son colaterales, son directos. Son daños, vidas humanas, son emigraciones forzosas, son historias de vida, son destrucciones familiares. Es una cantidad, un problemón que no sé si circunscribe a la geografía nacional, es un problemón mundial. Ahora, hay mucha gente preocupada acá, la gente que está en sintonía y dicen «caramba» con el caso de Freddy Guevara por ejemplo, que tú llegaste a entenderte directamente con él. Hay gente que dice acá bueno «Freddy Guevara, en su momento denunció a Rafael Ramírez» cuando Rafael Ramírez estaba como en eso de «ser y no ser», estaba como en el cambio como el paso de la adolescencia a la adultez, no se sabía en qué estaba Rafael Ramírez y justamente Freddy Guevara, dice mucha gente «es injusto decir eso de Freddy Guevara» porque Freddy Guevara terminó en la embajada de Chile, está metido allí todavía. O sea, fue perseguido por el gobierno y mucha gente dice «caramba, ¿pero de verdad no hay nadie en quién creer en la oposición?». «¿No es como injusto generalizarnos?» dicen por aquí. ¿Tú de verdad piensas que no hay hueso sano, Alek?
Alek Boyd: —Yo pienso que no hay hueso sano. Esa es mi opinión. Vuelvo y repito. Yo no reclamo aquí que pretendo ser infalible pero en mi experiencia después de estar más de 16 años estudiando únicamente el fenómeno de la corrupción en Venezuela yo no he encontrado un hueso sano. En esas esferas. Yo no te estoy diciendo que a nivel partidista, abajo —¿cómo se dice? Grassroots—…
Nehomar Hernández: —De la base.
Alek Boyd: —De abajo, pues, que las bases que empiezan a iniciarse en la política obviamente no les ha llegado el chance de corromperse. Pero los que están allá arriba, bueno «El que esté libre de pecado que tire la primera piedra» [Juan 8:1-11]. 
Daniel Lara: —Ahora, Alek, vamos a hacer el último corte comercial y quisiéramos la regreso que nos dijeras algo porque la gran pregunta que se hace todo el mundo cuando lee tus investigaciones es «¿por qué?». O sea, «¿por qué Alek Boyd decidió hace 16 años dedicarse a meterse en esa cañería terrible de la corrupción en Venezuela?» que tantos problemas te ha causado y quisiera que rápidamente al regreso de este comercial habláramos también de las consecuencias que has sufrido. Vamos al corte y ya venimos con esta última parte de la conversación con el periodista venezolano Alek Boyd
(Min. 45:23)


Nehomar Hernández (min. 48:00): —En alguna oportunidad leí el Twitter de Alek Boyd y decía —y en esto apuntaba la pregunta de Daniel— que tú querías ser, Alek, una especie de Simon Wiesenthal venezolano que se dedicase luego del paso de esta tragedia a investigar y a ir por el mundo investigando donde se han metido cada uno de los chavistas —y no solamente los chavistas— los boliburgueses, los corruptos que habían hecho dinero en estos 20 años —y quizás más— y llevarlos no a un paredón de fusilamiento sino ante la justicia, pero la justicia de verdad. ¿Qué te motivó realmente a emprender esta..? Esto es una cruzada por la, digamos, la lucha contra la corrupción.
Alek Boyd: —Mira, yo estaba estudiando aquí en Londres. Mi interés y mi plan era venir aquí a estudiar y devolverme a Venezuela para trabajar allá. Y yo, estando estudiando aquí me enteré que Chávez iba a venir a Londres a participar como ponente en una conferencia de Derechos Humanos. Y a mí eso me sonó como muy raro, ¿no? Yo dije «pero bueno, si a este señor lo pillaron dando un golpe de Estado, este señor es responsable directo de muertes en Venezuela, de personas inocentes en Venezuela, ¿qué hace este tipo dando una ponencia en una conferencia de Derechos Humanos?». Entonces yo me puse a averiguar porque eso no me olió bien y me di cuenta que efectivamente Chávez había pagado ciento treinta y siete mil dólares [USD$ 137,000.00] para que le dieran, digamos que el chance de venir a la Universidad de Oxford —no olvidemos— de ponente, tú sabes, a participar como ponente. Entonces eso fue mi inicio. Eso fue, mi bautizo de fuego fue eso. Entonces a partir de ahí yo dije «bueno, yo a esta gente hay que investigarla» porque evidentemente donde quiera que uno meta el ojo lo que consigue es, tú sabes, inmundicia. Entonces, eso fue el primer paso. Luego vino la famosa oficina aquella de propaganda, no sé si recordarán, la «Venezuela Information Office» en donde Andrés Izarra contrata a una todavía sin graduar Eva Golinger
Nehomar Hernández: —¡Ha!
Alek Boyd: —…y a otro grupo núcleo de gente allí en Washington, básicamente para que repartiesen propaganda y regaran la propaganda bolivariana en los Estados Unidos. Entonces eso no lo hacían de gratis por supuesto, tu sabes, toda esa gente cobraba por eso. Entonces yo dije «bueno, evidentemente aquí no hay amigo fiel y desinteresado». Aquí todos estos «amigos» entre comillas de la revolución bolivariana no son amigos, son sencillamente empleados, apólogos de la revolución bolivariana que cobran un dinero por hacer ese trabajo y por ir a repetir todas esas sandeces que repiten por ahí. Entonces mientras tú más ahondas en todos estos temas pues mas te das cuenta que es lo que hay es dinero por medio, duro. Y así como esto te puedo hablar del famoso Pablo Iglesias que ahora es supuestamente un ídolo de masas ahí en España. Ese señor es empleado del chavismo, ¡por Dios! Igual que el otro —¿como se llama?— Monedero y el Errejón ese. Donde quieras que tú le metas el ojo a esto, donde quieras —como yo decía en un video en estos días— donde quieras que hay un caso grande de corrupción a nivel internacional ahí está Venezuela, ahí están los petrodólares que son de todos nosotros, que han sido dilapidados en este tipo de aventuras completamente futiles y que no le han reportado ni un solo beneficio a nuestro país. Porque a mí que no me vengan a decir que los chavistas viven mejor hoy día que lo que vivían hace veinte, treinta años atrás gracias a las estupideces que dice Eva Golinger. Entonces eso es lo que sucede en Venezuela y eso es lo que ha sucedido.
Daniel Lara: —Ahora, ¿y qué ha sucedido con Alek Boyd? Ya nos quedan 2 minutos, Alek. ¿Qué ha sucedido contigo en lo personal cuando ejerces esta cruzada? Te han difamado mucho he visto. Bueno, a Henry Ramos Allup como que tus denuncias no le han gustado. Últimamente, lo que hiciste por meterte con ese pobre señor mayor fue sacar a la luz [risa] una prueba ¡que vincula a su hijo con el negocio petrolero! ¿Qué te ha costado, Alek, con toda esta cuestión?
Alek Boyd: —Bueno mira, yo quisiera dejar a la audiencia que nos escucha hoy con la siguiente pregunta: ¿cuántos venezolanos que escriben en un idioma distinto al español —o al castellano— que viven a ocho mil kilómetros de distancia de Venezuela les han asaltado el apartamento, le han robado las computadoras, le han asediado a la familia y le han amenazado a las hijas con abusarlas sexualmente por exponer la corrupción? Entonces, eso es lo que ha pasado conmigo. Que yo me he tornado tan pero tan incómodo que hasta aquí a Londres me han venido a buscar. Entonces yo pasé de ser «el loco» que denuncia cosas sin ningún tipo de —disque denuncia cosas sin ningún tipo de fundamento— a «oye, se le metieron en la casa al loco en Londres». Entonces, ¿cuántos de esos «locos» hay por el mundo —«locos» venezolanos, ojo— por el mundo que hayan sufrido esas consecuencias? ¿Cuántos «locos» pueden decir «el secretario vitalicio de Acción Democrática se presta para una campaña de descrédito fundamentada en alegatos falsos, anónimos, pruebas inexistentes»? Bueno, mi mamá se murió en 1983 de cáncer. A mi mamá la revivieron no solamente los chavistas, Henry Ramos Allup también la revivió y la puso a mandar droga, a liderar una banda de mulas en el 2006, ¡no te la pierdas! En el 2006. Es decir, la señora estaba, tú sabes, ya descansando en paz y me la revivieron, y me la pusieron a mandar droga junto conmigo y mi hermana…
Nehomar Hernández: —Alek
Alek Boyd: —¿Dime?
Nehomar Hernández: —Ha sido un gusto conversar contigo, el tiempo se nos acabó.
Daniel Lara: —Se nos quedó el tiempo corto Alek. Te agradecemos muchísimo esta conversación y te comprometemos para cuando consideres necesario otra vez seguir exponiendo el tema de la corrupción que cuentes con este programa porque nosotros si algo hemos hecho en estos seis años frente a estos micrófonos es no callarnos frente a situaciones como esta. Alek, muchas gracias.
Alek Boyd: —Muchísimas gracias a todos ustedes y por favor no se callen. No se callen nunca.
Nehomar Hernández: —Gracias, haremos lo que podamos mientras se pueda. Gracias Alek Boyd, nosotros invitamos —porque, bueno, obviamente todo lo que tiene investigado no se puede poner en una hora de programa— les invito a leer —hay mucho material en inglés otro está en español— en su portal infodio.com. Pásense por ahí y revisen los criterios de investigación de Alek que tiene no tres días en esto. Vean toda la cantidad de papeles que están adjuntados allí y bueno, saquen sus propias conclusiones. Tenemos que despedirnos, Daniel, por el día de hoy.

jueves, 14 de febrero de 2019

Manto de Silencio




A continuación he transcrito los primeros 12 minutos de la entrevista de Radio Caracas Radio en su programa de #Y Así Nos Va a Alek Boyd, venezolano de Londres que durante años se ha dedicado a investigar los casos de corrupción en Venezuela. A pesar de su largo recorrido como periodista de investigación esta es la primera vez que se le ha entrevistado en un medio de comunicación venezolano, primicia entonces.

En su opinión el caso más grande de corrupción va de la mano de Rafael Ramírez, que durante 12 años consecutivos desempeñó los cargos de ministro de energía y presidente de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

Persona dentro del circulo de influencia más próximo a Hugo Chávez pero forzado a capitular ante Nicolás Maduro como pretendiente a la sucesión del poder absoluto.

Rafael Ramírez, en sus 12 años de permanencia como máximo responsable de PDVSA, en palabras de Alek Boyd fue protagonista "sin lugar a ninguna duda [del] mayor caso de corrupción que ha existido —no solamente en Venezuela, no solamente en este siglo, no solamente en nuestra historia que es de por sí ya bastante corrupta— yo diría que en el mundo."

Toda esta corrupción y más ocurrió gracias al "manto de silencio" que ha tapado a Venezuela durante estos fatales 20 años de chavismo.


Daniel Lara (min 4:00): —…La tarde de hoy está con nosotros —ya lo tenemos conectado vía Skype— el periodista venezolano radicado en Londres, Alek Boyd. Buenas tardes Alek
Alek Boyd: —Pues muy buenas tardes Daniel, muchas gracias por invitarme a tu programa y de verdad un honor participar con ustedes. 
Daniel Lara: —El honor es nuestro desde da acá de Alemania donde yo me encuentro y Nehomar Hernández desde nuestro estudio en Caracas. Estamos muy interesados, Alek, en saber —en principio agradecerte la deferencia en permitirnos conversar contigo— pero Alek, tú has desarrollado durante varios años ya una labor de investigación que a través del portal que diriges, Infodio, hablas de exponer la corrupción que se ha vivido en Venezuela en estos 20 años. Parece Alek y corrígeme si no es así, que la historia del chavismo es prácticamente la historia de veinte años de corrupción, ¿no? 
Alek Boyd: —Es correcto. Básicamente el chavismo ha sido la «administración» —por llamarlo de una forma decente— más corrupta de la historia contemporánea de Venezuela. No porque los chavistas sean más o menos corruptos que los que estaban anteriormente, sino porque sencillamente recibieron más dinero que los que estaban anteriormente y por ende pues, al haber más dinero hay muchas más posibilidades de corrupción. Pero efectivamente la corrupción del chavismo empezó, recordemos que antes de que Chávez llegara a la presidencia si nos remontamos a aquellos tiempos de Miquelena siendo el director de campaña de Chávez y aceptando fondos del Banco Bilbao Vizcaya [BBVA] cuando era prohibido expresamente por la ley orgánica del sufragio de participación política de los partidos en Venezuela de recibir donaciones por parte de compañías e individuos en el extranjero. Cosa que Chávez hizo y eso fue digamos, el comienzo y si nos remontamos todavía un poquito más atrás, toda Venezuela se acuerda de los golpes de Estado en los cuales Chávez participó cuales son a todas luces pues otra forma más de corrupción. Entonces pues, así estamos «Y así nos va» como dices tú y como se llama tu programa. 
Nehomar Hernández: —Alek, te saluda Nehomar Hernández. Alek, leyendo Infodio.com uno ve casos y casos de corrupción. Por cierto, no siempre protagonizados por los mismo protagonistas —valga la redundancia— sino que hay para todos los gustos y a todos los colores. Si a ti te toca sacar un balance de estos —tú no tienes tres días en esto, tienes años trabajando la investigación en temas del periodismo sobre el caso de la corrupción en Venezuela— si a ti te toca decir que hay un caso que es especialmente escandaloso —yo no sé si por las proporciones del robo, por los protagonistas del mismo o por las circunstancias en que se dio— ¿cuál dirías tú que es le gran caso de corrupción de estos veinte años de chavismo en Venezuela que te ha tocado trabajar? 
Alek Boyd: —¡Uf! Me pones en… 
Nehomar Hernández: —[Risas] 
Daniel Lara: —[Carcajada] 
Alek Boyd: —Me pones en una situación difícil Nehomar porque hay muchos ¿no? En cuanto a los montos de dinero digamos malversados y robados yo diría que sin lugar a dudas la administración de y la gerencia de Rafael Ramírez y su paso como ministro de energía y al mismo tiempo presidente de PDVSA. Es decir, en una persona, el que debe monitorear, controlar y al mismo tiempo el que debe ejecutar, esos [doce] años que él pasó allí son sin lugar a ninguna duda el mayor caso de corrupción que ha existido —no solamente en Venezuela, no solamente en este siglo, no solamente en nuestra historia que es de por sí ya bastante corrupta— yo diría que en el mundo. O sea, la corrupción de PDVSA desde que ese señor llegó al poder hasta que salió es algo inaudito. Es algo que es difícil inclusive ponerlo en números que la gente entienda, habida cuenta de la cantidad de ingreso por concepto de venta petrolera y también por los precios del petróleo durante el tiempo que duró la gestión —llamémosla optimísticamente «gestión»— «el saqueo» yo diría de Rafael Ramírez a PDVSA
Nehomar Hernández: —Alek, ¿tú tienes alguna dimensión de la magnitud de ese robo de manera cuantitativa? ¿Cuántos millones de dólares se fueron por PDVSA
Alek Boyd: —Bueno, si, si, yo me pasé varios días —no hace mucho, hace unos meses atrás, Nehomar— me pasé varios días sumando todo el ingreso de PDVSA mientras Rafael Ramírez fue director de PDVSA, presidente de PDVSA. Y las fuentes que utilicé fueron los informes anuales de PDVSA disque «auditados» por firmas internacionales que obviamente nunca ven nada malo de ninguna de las cuentas de ninguna parte que ellos auditan. Entonces yo empecé a sumar y llegué a un número de 1.246 trillones de dólares. Es decir, perdón, el trillón es en el término inglés. En español sería billones 1.246 billones de dólares [USD$ 1,246,000,000,000.00]. 
Daniel Lara: —Millones de millones de dólares. 
Alek Boyd: —Millones de millones de dólares, correcto. Entonces, tomemos esa cifra como válida, vamos a darles el beneficio de la duda, vamos a tomar esa cifra como válida. Y entonces luego a esa cifra le resté un numerito que Rafael Ramírez en entrevista a la BBC dio. Rafael Ramírez, una vez que lo botaron de las Naciones Unidas él empezó a dar entrevistas a través del mundo porque él ahora es disque «un perseguido político». Y entonces él le dijo a la BBC que él había, que durante su gestión PDVSA había entregado al Estado venezolano 480mil millones de dólares para, buen pues tu sabes las misiones, los programas sociales y todo aquello. Entonces yo agarré y dije «bueno, si este señor entregó 480mil millones de los 1.246 billones que entraron eso nos deja una cifra de setecientos y algo mil millones de dólares». 
Nehomar Hernández: —Imagínese. 

Alek Boyd: —¿OK? Entonces, si agarramos esos setecientos y algo mil millones de dólares y lo ponemos en contexto para que la gente que nos está escuchando nos entienda: en el año 2008 en la gran debacle financiera mundial, el Estado americano —es decir, los Estados Unidos, el gobierno de los Estados Unidos— le inyectó a la banca privada de Wall Street —que es el centro financiero más grande del mundo— le inyectó a través de un programa que se llamaba TARP [Troubled Asset Relief Program] algo así como 400 y algo mil millones de dólares. Es decir, por debajo de 500 mil millones de dólares. PDVSA recibió o le quedó después que le dio todo el dinero que supuestamente que le dio a Chávez para que él jugara a ser el «Salvador de los Pobres», de 480mil millones de dólares le quedaban 700 y algo mil millones de dólares. Es decir, un monto mayor que necesitó el gobierno de los Estados Unidos para reflotar la economía de los Estados Unidos. Ahora, si nosotros nos ponemos a comparar el tamaño de la economía de los Estados Unidos con el tamaño de la economía en Venezuela. Nos ponemos a comparar la infraestructura que hay en los Estados Unidos con la infraestructura que hay en Venezuela, el número de habitantes que hay en Estados Unidos con el número de habitantes que hay en Venezuela. Entonces eso te da a ti una idea de la dimensión del robo y de la malversación y del despilfarro de dinero que ha sucedido durante esos doce años donde Rafael Ramírez estaba al frente de PDVSA. Pero esos no son los únicos 12 años porque recordemos que esta gente llegó al poder en el ’99. Es decir, ha entrado todavía más dinero de eso. Es decir, el escándalo, el robo es aun mayor. Entonces mira, no tenemos idea clara de qué es lo que pasó exactamente porque no nos han dado nunca información clara de PDVSA. Entonces los chavistas se montaron ahí diciendo que PDVSA ere un agujero negro. Si alguna vez en la historia venezolana ha sido PDVSA un agujero negro es ahora. Es ahora que no sabemos nada de lo que pasa ahí adentro. 
Daniel Lara: —Ahora, fíjate algo Alek, si sabemos algo es que ese dinero invertido en Venezuela no está. Eso no se lo gastaron en escuelas, no se lo gastaron en hospitales, no se lo gastaron en mejorar la calidad de vida del venezolano ni en colocar la economía de Venezuela entre las primeras del mundo, que podría serlo con ese gran flujo de dinero. Pero la gran pregunta que uno tiene que hacerse es: ¿por qué pasamos nosotros tanto tiempo para enterarnos de cosas como ésta? ¿Por qué no se veía? Por que antes por lo menos de esto —por muchísimo menos que esto— cualquier diputado opositor a un gobierno inmerso en un tema de corrupción, bueno, se hacía de una carrera denunciando de forma permanente la corrupción de un gobierno. ¿Por qué nunca hemos visto eso durante estos 20 años? ¿Por qué, qué pasa con una oposición que teniendo el tamaño de la corrupción en un gobierno es incapaz de acusarlo directamente por esas cosas? 
Alek Boyd: —Bueno, porque hay un dicho que nosotros utilizamos, es el dicho que seguro ustedes han oído y es el que dice: «entre bomberos no se pisan la manguera» ¿verdad? Nosotros no nos hemos enterado en Venezuela de estas cosas, Daniel y Nehomar y quienes nos escuchan por una razón muy sencilla. Porque la oposición de Venezuela es tan corrupta como el chavismo. De hecho, la oposición y el chavismo son partners, son socios en esa farsa de democracia que existe en Venezuela. ¿Por qué? Porque de un lado tú tienes al régimen chavista y del otro lado tienes que el régimen chavista evidentemente ha necesitado tener un barniz democrático. ¿Y como tienen ellos ese barniz democrático? Bueno, pues teniendo a la gente de la oposición participando en esas charadas de elecciones y cosas que pasan en Venezuela para que el mundo crea que en Venezuela hay una democracia. ¿Por qué no se denuncian estas cosas en Venezuela? Porque a nadie le conviene que se denuncien estas cosas en Venezuela. Todos los medios de comunicación, o prácticamente todos los medios de comunicación en Venezuela están co optados por alguna forma o algún grupo de corruptos que son los dueños de estos medios que no les interesa que se sepa esto. O sea, sin irnos muy lejos, todas las ventas de los medios de comunicación que han sucedido en Venezuela en los últimos cinco o seis años: la Cadena Capriles, Globovisión, El Universal. Es decir, todos han sido comprados por la boliburguesía y los que no han sido comprados por la boliburguesía, como por ejemplo El Nacional, entonces ¿quién mantiene a El Nacional? A El Nacional lo mantiene Danilo Díazgranados. ¿Quién es Danilo Díazgranados? Es otro hampón boliburgués que está metido en cuanto guiso Dios creó desde que se ponían la bombas [estaciones de servicio/gasolineras] en Caracas a principios de los ’90, por Dios. Ese es el financista de El Nacional. Entonces, cuando tú tienes a ese tipo de dueños detrás de los medios ¿qué interés puede haber en esos medios de hacer las denuncias que hace uno? Ninguna. Ninguna y por eso es que no nos enteramos. Nos enteramos porque bueno, gracias a Dios y a la Providencia hay Twitter, hay redes sociales. Ahora cualquier persona medianamente inteligente con una conexión de internet se puede enterar de lo que quiera enterarse. El que no está enterado no es porque no hay información. No está enterado porque no le da la gana de enterarse. 
Nehomar Hernández: —Alek, una simple curiosidad antes de seguir —bueno, tenemos que hacer el corte— te pregunto rápidamente: antes de esta entrevista del día de hoy, en tiempos recientes ¿tú habías recibido invitación de algún medio grande en términos nacionales en Venezuela para divulgar tus investigaciones? 
Alek Boyd: —De ninguno. Ni uno solo. 
Daniel Lara: —Bueno, es una buena noticia entonces saber que en Radio Caracas Radio [risas] tiene el privilegio de poder expresar a través de ti y de tus investigaciones, Alek, que en efecto lo que está ocurriendo en Venezuela con la corrupción y lo que ha ocurrido durante estos 20 años sería imposible que haya tomado los niveles que tomó de impunidad sino fuese por un grandísimo manto de silencio. Al regreso de los comerciales, Alek, quisiera que habláramos de ¿por qué ese manto de silencio? ¿Dónde se conecta? ¿Por qué hay tanta gente callada? ¿Quiénes son y donde están los que han recubierto con ese barniz de silencio el tema de la corrupción en Venezuela? Sobre todo ahora que se dice que «la cosa está terminando» y «qué vamos bien». Vamos a ir al corte a ver si Alek Boyd nos dice «qué tan bien vamos» o «qué tan mal vamos» en todo caso. Ya venimos. (min.16:34).
Continúa leyendo la entrevista a Alek Boyd a partir del fin del corte publicitario (min.18:20).

Manto de Silencio (Parte 2)