martes, 9 de enero de 2018

"se están robando los reales"

He leído tres cosas que me han parecido interesantes ayer:

1) El DICOM [léase mi entrada sobre este tema] quiere el régimen que se reactive teniendo en cuenta las remesas de los venezolanos viviendo en el extranjero.

2) Entonces me pregunté: «¿y cuantos somos ya?». Mi guesstimate basándome en el buscador Google me dio el siguiente resultado:
Me atreví incluso a deducir que para el régimen las remesas son el segundo ingreso de divisa (de actividades internacionalmente reconocidas como legales ya que el narco estado tiene otras fuentes de obtener divisa ni mucho menos legítimas) después de la exportación del crudo. Lamentablemente ayer también se dio a conocer que se cumplió la predicción hecha en 2016 por Russ Dallen de que la producción petrolera caería a 1.7 millones de barriles de crudo diarios.

Sin embargo, bajo estás líneas cito a Henrique Capriles Radonski ya que ayer mismo también anunció que ya son 4.1 millones los venezolanos viviendo fuera del país, y en el cálculo de su co-tertuliano, José A. Guerra, un 12-13% de la población. Por lo tanto utilizaré la cifra que maneja Capriles sobre el tamaño en enero 2018 de la diáspora venezolana.

Guerra también confirmó lo que me intuía: min 41:35 «Venezuela en el año 2010-2011 tenía la siguiente estructura de ingresos. Primero el petróleo, siempre el petróleo, después las exportaciones de acero, después las exportaciones de aluminio, después el mineral de hierro y después otros, fertilizantes. Ahorita es petróleo casi todo y segundo remesas. Remesas, porque lo demás desapareció. Remesas es en segundo lugar ahorita. Los venezolanos que están afuera financiando a los que están aquí.»

3) Seguidamente me pregunté de cuanto dinero podríamos estar hablando con esto de las remesas. Históricamente donde ha habido emigración, en cuanto comienzan a ahorrar en el extranjero estos trabajadores, envían a su país de origen remesas para complementar la economía familiar. El caso de México es bien conocido, siendo las remesas que llegan de los Estados Unidos unos 30 mil 500 millones de dólares en 2017.

Recurrí a José A. Guerra para tener una idea de la cantidad de la que estamos hablando. Él lo estima este año en más de 2 mil millones de dólares, en sus palabras «¡eso es plata!».

Bajo estas líneas transcribo una parte de la conversación de Guerra con Capriles sobre sus medidas anti hiperinflacionarias donde comenta esto del DICOM y las remesas.

Mi comentario a su importante aportación y consejos económicos es que hay que partir  —como buen economista— de la suposición que estas tres medidas que anuncia se hacen con Maduro y sus secuaces fuera del gobierno.

[P.D. Terminé de escuchar el vlog de Capriles y mencionó esta suposición que hago y añade el hecho que 2018 es año de elecciones presidenciales y la necesidad de tomar la decisión de presentar un candidato. Él, Capriles, dice haber sido incapacitado arbitrariamente por el régimen para presentarse como candidato a las presidenciales.]

Se le olvida a Guerra que una importante fuente de ingreso para la nueva república necesariamente va a ser recuperar todo ese real que se han robado.  A Capriles no le queda la mínima duda que «o que se están robando los reales» porque asumimos todos que Nicolás Maduro y sus compinches se aferran al poder para continuar con su preciada labor de seguir robando.

Qué mejor que recuperar el real robado que se encuentra en paraísos fiscales e invertirlo en Venezuela en industria y empleos industriales que generen riqueza para la nueva nación.


José A. Guerra: «Primera medida para parar la hiperinflación: eliminar el control de cambio. Quitar esta olla de corrupción que es un dólar a diez [bolívares], un dólar DICOM y un dólar negro. Entonces el gobierno no entrega dólares a la tasa de 10, no hace oferta de dólares en el DICOM, entonces tiró la economía a las manos, a los brazos del mercado negro. Porque si tú no provees la divisa a la tasa de 10, que es la tasa oficial, y no provees divisa en el DICOM, bueno estás exponiendo a la gente que valla al mercado negro.»

Henrique Capriles Radonski: «Entonces lo primero sería eliminar el control de cambio.»

José A. Guerra: «Eliminar y que haya una sola tasa de cambio manejada por el Banco Central.»

Henrique Capriles Radonski: «Y eso que dicen si hay, si eliminan el control de cambio en las condiciones actuales no quedaría ni un dólar de la Reserva Nacional?»

José A. Guerra: «Eso no es verdad, no quedan reservas ahorita por que hay control de cambio. Porque si el tipo de cambio corresponde a la realidad de la economía la gente no va a, digamos a sacar su plata de Venezuela porque va a tener confianza. Entonces es quitar el control de cambio y un conjunto de otras medidas que vamos a anunciar.»

Henrique Capriles Radonski: «Ahora, esto que anunció, perdón José, esto que anunció el gobierno hoy: Castro Soteldo, que lo pusieron a presidir el [vicepresidente del área económica] ahora viene otra nueva, eh...»

José A. Guerra: «...DICOM...»

Henrique Capriles Radonski: «...forma, si, de subasta, explicarle a la gente eso en qué consiste.»

José A. Guerra: «Bueno, esto no lo definieron hoy. Hoy dijeron que iban a anunciar,  pero no definieron que iban a hacer. Lo que estaban haciendo ellos era que estaban ofertando unos dólares y se lo asignaban a dedo a unas empresas. Entonces la tuvieron que suspender, y tenemos cuatro meses sin ningún tipo de asignación de dólares. Entonces claro, la gente desesperada busca dólares a cualquier precio, porque no hay dólares oficiales. Entonces ellos anunciaron una subasta pero no dieron los detalles. Mi opinión es que si esta subasta, mejor dicho, no hay solución al mercado negro y al dólar paralelo de Dollar Today —que hay que eliminarlo— si no se quita el control de cambio. Que haya una sola tasas de cambio. Y que todas las remesas que están entrando a Venezuela que —muchos dólares, han estimado este año más de 2 mil millones de dólares en remesas, ¡eso es plata! Bastante plata, dos mil millones— que entrarían por un mecanismo regular y no por el mercado negro para alimentar a la economía de financiamiento con dólares que viene de —mira me estaban comentando una gente hoy del Oriente que parte de las hallacas se hicieron con remesas que mandan en dólares—. La gente, estamos viviendo de la remesas de la gente, de cien mil [bolívares], de 100 dólares, de 200 dólares... »

Henrique Capriles Radonski: «...de 20 dólares...»

José A. Guerra: «Si, claro, estamos viviendo de...»

Henrique Capriles Radonski: «...no de mil dólares, de 20 dólares...»

José A. Guerra: «...de 20, 100 dólares.»

Henrique Capriles Radonski: «20 dólares mensuales. Conozco gente que le mandan los hijos 20 dólares, entre 20 y 50 dólares al mes.»

José A. Guerra: «20 dólares mensuales. 10 dólares son 1 millón 300 mil bolívares, 1 millón 300 mil bolívares, más de lo que gana muchísima gente.»

Henrique Capriles Radonski: «Aha, entonces lo que tú dices, en primer lugar quitar el control de cambio.»

José A. Guerra: «Una sola tasa de cambio manejada por el Banco Central y que el Banco Central estabilice la tasa de cambio para que la gente cuando vaya a ver los precios no piense que el dólar va a estar más alto si no que el dólar va a estar estable, con una oferta de dólares.»

Henrique Capriles Radonski: «Aha.»

José A. Guerra: «Segunda propuesta, que el Banco Central no siga imprimiendo dinero para financiar el déficit del gobierno. ¿Qué es lo que hace el gobierno? Tiene un déficit porque anda en fiestas, gastando en plata, regalando plata, tirando plata para las cañerías, prácticamente. Entonces va al Banco Central y dice: "Banco Central imprímeme dinero", que el Banco Central...»

Henrique Capriles Radonski: «...Que no lo imprime, que es todo electrónico porque acuérdese de que no hay efectivo.»

José A. Guerra: «No hay efectivo, exactamente. Da la impresión de esa creación de dinero, entonces le da al gobierno plata. Plata que no son bolívares [en efectivo], son depósitos, transferencias, etc. Eso empieza a salir a la calle. ¿Porqué un dólar cuesta 142 mil bolívares? 142 mil. Porque hay los bolívares para comprarlos. Si no no puede valer ese precio, costar eso. Entonces, parar la emisión de dinero es financiar el deficit fiscal de una manera sana. Eso me lleva a la tercera proposición: refinanciar la deuda. Que es una propuesta que Henrique Capriles y yo, creo que hicimos en el 2014...»

Henrique Capriles Radonski: «2014, vamos para cuatro años que hicimos la propuesta.»

José A. Guerra: «En febrero, en marzo que me acuerdo. Que si nos hubieran hecho caso en ese momento no estuviéramos en esta situación. La deuda no se puede pagar, los dólares están entrando por un bolsillo y salen por otro a pagar la deuda y aun con eso estamos en incumplimiento, en "default" de la deuda. Entonces si tú re ordenas la deuda, ¿verdad?, usted puede tener esos recursos en lugar de pagárselos a los banqueros internacionales, dedicarlos a la economía interna, para importar repuestos —bueno la cantidad de carros parados por cauchos, por baterías, por un espejo, por piezas menores, por que no hay dólares, eso se importa con dólares— entonces les abriría un espacio a la economía para que la economía pueda tener oferta y esa mayor oferta hace que los precios no suban. Porque sube por que son escasos. Esa sería una de las medidas más importantes. refinanciar la deuda. Esto implica hablar con los banqueros y decirles: "miren señores banqueros nosotros queremos una negociación amistosa con ustedes, amigable, como están no podemos pagar".  Este es un gobierno irresponsable que dijo que va a pagar pero no paga, que está en "default", tiene mil 300 millones de dólares que no pueden pagar porque no tienen como pagarlos. Entonces, refinianciar la deuda y decirle a la banca: "los bonos que se vencen durante los cinco años seguidos los vamos a tirar a que se venzan en 10 años para oxigenar las finanzas públicas". Y buscar ayuda internacional con gobiernos amigos, buscar créditos puente con los gobiernos que están dispuestos a prestarle a Venezuela en otras condiciones. Con préstamos livianos, préstamos blandos para reponer las importaciones, reponer el stock de materias primas y bienes fundamentales para que la economía crezca. Y con ello, resuelto el problema del dólar negro éste y del dólar paralelo resolveríamos otro problema, los ingresos del Estado. Aquí quiero hacer, para que la gente tenga claro, ese dólar de a 10 que el gobierno dice no existe. La bolsa CLAP la están vendiendo ahorita en 25 mil bolívares. 25, y ellos dicen que usan el dólar de 10 para comprar las bolsas CLAP, para comprar los alimentos Bueno, 25 mil bolívares divididos entre 10 son 2 mil quinientos. Con 2 mil quinientos [dólares] una familia come seis meses. Seis meses.»

Henrique Capriles Radonski: «O sea, según el gobierno ¿no? la bolsa o la caja del CLAP la facturan a 2 mil quinientos dólares en teoría porque son dólares a 10.»

José A. Guerra: «O sea, esa bolsa CLAP no puede costar,  esa bolsa CLAP costará máximo 6, 7 dólares. No cuesta 2 mil quinientos dólares ¡nunca!»

Henrique Capriles Radonski: «Y la cobran a 2 mil quinientos dólares.»

José A. Guerra: «Claro, si tu divides, si ellos dicen que el dólar a 10 es el dólar para la comida, los CLAP, y la bolsa cuesta 25 mil [bolívares] entonces, en consecuencia los 25 mil bolívares con la tasa de cambio de a 10 equivalen a 2 mil quinientos dólares. Ahí está la prueba sencilla que ese dólar no existe.»

Henrique Capriles Radonski: «O que se están robando los reales.» —Minuto 24:18 de 46:40.

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