domingo, 12 de noviembre de 2017

Fórmula Arria



Queridos amigos, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es la cúpula política del mundo. La integran 15 países, cinco de ellos de manera permanente, que son los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia.  Y 10 países que cada dos años cambian, así es como nosotros hemos estado cinco veces, Venezuela, en el consejo de seguridad. 
Pero cuando hay temas que el Consejo de Seguridad tiene problemas para tratar han acudido a una modalidad que tiene mi nombre, que se llama la Fórmula Arria. ¿Y en qué consiste eso? Eso consiste en una medida que yo tomé hace, cuando era presidente del Consejo de Seguridad, cuando queríamos traer al presidente de Bosnia, que era musulmán para que hablara en el Consejo, no le daban acceso al Consejo de Seguridad a las consultas privadas. Eso me parecía a mí que era absurdo, y empecé a invitar a tomar café, siendo el presidente del Consejo con miembros del Consejo, y empecé a traer al presidente musulmán, luego traje a Mandela, traje a Arafat, en fin una serie de líderes para que pudieran ser escuchados. 
De ahí en adelante se han celebrado cerca de 200 reuniones bajo la Fórmula Arria. El mes pasado, el embajador de Ucrania quería presentar en el Consejo de Seguridad una denuncia contra Rusia que utiliza mecanismos de guerra cibernética contra Ucrania, y Rusia por supuesto lo vetó, como había vetado el caso Venezuela o en China y Ucrania decidió hacer una fórmula Arria abierta que tuvo un éxito extraordinario —yo asistí, por cierto dijo «aquí estamos en la Fórmula Arria con Arria presente»— tuvo mucho más impacto a que se hubiese sido una reunión privada. 
Pues bien, está programado hace rato por iniciativa de los Estados Unidos e Italia hacer una Fórmula Arria sobre Venezuela y que se va a celebrar el lunes 13 [de noviembre 2017] pero que estuvo apunto de ser postergada. Yo les quiero explicar a ustedes porqué, qué intereses había en postergarla. El régimen venezolano conociendo perfectamente las implicaciones que tiene que un caso como el de Venezuela la metan en un tomógrafo, que vean una radiografía de la desgracia venezolana, no quería que se celebrara e inventó un diálogo en la República Dominicana al cual lo acompañaron dirigentes de la oposición. 
Ya no hay Mesa de la oposición, no hay un mandato de la oposición, sino que los señores Borges y Florido anunciaron al país que ellos iban a un proceso de negociación. O sea, para mí es un ejercicio de prepotencia y de irresponsabilidad ilimitada. El hecho es que ese interés del régimen coincidía con el interés de la oposición de irse a República Dominicana con lo cual hicieron algo: le pidieron al Grupo de Lima que estaban a punto de avanzar en un proceso importante de negociación, que por lo tanto la reunión de la Fórmula Arria en el Consejo de Seguridad no le convenía porque evidentemente generaría mucha más tensión. Entonces el Canciller del Perú, mi amigo el embajador Ricardo Luna que era embajador cuando yo era embajador, se dirigió a las autoridades de las Naciones Unidas y les dijo «mire, aquí el gobierno de República Dominicana está montando una reunión, la oposición venezolana» —palabras que él utilizaba— «y el régimen venezolano están muy dispuestos en avanzar, entonces no revolvamos las aguas, no hagan la consulta del 13 de [noviembre]». 
Esto realmente ha podido tener consecuencias terribles porque lo que se va a tratar —afortunadamente logramos detener esta movida entre el gobierno de República Dominicana, algunos dirigentes venezolanos y sobre todo el régimen venezolano— porque el lunes 13 tendremos la oportunidad ante el mundo, porque esa es la cúpula política mundial, de ventilar la tragedia venezolana que no es como piensan algunos dirigente buscar elecciones presidenciales sino que la gente se está muriendo de hambre, por falta medicinas, que nos torturan, que hay delitos de lesa humanidad, que hay presos políticos. 
O sea, lo que nunca se hubiera tratado en República Dominicana es lo que vamos a tratar el lunes 13, y eso es lo que nos debe importar a los venezolanos y eso es lo que le debería importar a los que son la dirigencia política. Yo he encontrado realmente irresponsable, prepotente, que dos o tres venezolanos asuman la responsabilidad y la autoridad de decir «nosotros vamos a negociar la suerte y el futuro de Venezuela» cuando ni siquiera respondieron al mandato popular del 16 de Julio cuando le dimos 8 millones de votos para que construyeran un gobierno de unidad nacional, para que desconocieran la Constituyente y lo primero que han hecho es reconocer a la Constituyente, legitimarla y no montar un gobierno nacional. 
La reunión del 13 en la tarde va a ser muy importante porque por primera vez en la historia el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, estará presente, que es el principal defensor de Venezuela. Del mismo modo el príncipe Zeid al-Hussein que es el alto comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos que ha sido también un firme defensor de Venezuela va a estar allí. Estaré [con] vosotros, yo estaré presente, es un acto en el cual el mundo se va a enterar de lo que jamás se hubiera enterado en una conversación en un hermoso país como la República Dominicana pero que tiene 18 años votando en contra de nosotros y donde la conversación, negociación o diálogo con el régimen lo único que hubiera hecho es hacerle ganar tiempo al régimen e irlo legitimando. Yo creo que la reunión del Lunes 13 es muy importante. No es definitiva para el rescate de Venezuela pero sí sienta un fundamento de una gran importancia: el mundo entero conocerá en detalle la dimensión de la tragedia venezolana. Muchísimas gracias.

Diego Arria